El paro de controladores de tránsito aéreo volvió a visibilizar una problemática de larga data en la región patagónica, vinculada a la falta de personal, el incumplimiento de acuerdos y el deterioro salarial.
Desde Comodoro Rivadavia, el controlador aéreo y secretario de Seguridad Operacional, Santiago Augusto, aseguró que el conflicto se extiende desde hace casi diez años y no responde a una coyuntura puntual.
En diálogo con Camioneros Radio, Augusto descartó que la medida tenga motivaciones políticas o esté relacionada con las fiestas de fin de año. “Estamos en estado de alerta permanente porque nunca volvieron a sentarse a dialogar con nosotros”, afirmó, al tiempo que remarcó que los reclamos no son nuevos.
El referente explicó que los controladores de la Patagonia operan un sector clave del espacio aéreo nacional, que abarca desde el Río Colorado hasta la Antártida. Sin embargo, advirtió que la cantidad de trabajadores es insuficiente para cubrir de manera adecuada esa extensa zona. Según precisó, en el Centro de Control de Área trabajan 41 controladores, cuando el número mínimo necesario sería de 65, mientras que en la torre de control hay solo 14 operadores.
Esta situación obliga a los trabajadores a asumir múltiples funciones en simultáneo. “No hay ayudantes. Atendemos a los pilotos, los teléfonos y los planes de vuelo todo al mismo tiempo”, describió, al señalar el impacto que esto genera en la seguridad operacional y en la salud laboral.
Augusto también hizo hincapié en la cuestión salarial, al indicar que los sueldos del sector presentan un atraso cercano al 25% respecto de la inflación. Esa pérdida de poder adquisitivo provocó que varios controladores debieran buscar otros empleos para complementar sus ingresos. “Hay compañeros que se fueron porque no llegan a fin de mes”, sostuvo.
En relación al rol de la Empresa Argentina de Navegación Aérea, cuestionó que, pese a tratarse de un organismo que recauda en dólares, no se den respuestas a los reclamos. “La empresa tiene recursos, pero el Estado termina avalando a la patronal y condicionando lo que se puede ofrecer”, expresó.
Finalmente, recordó que el conflicto se originó en 2016, cuando EANA asumió la administración de la navegación aérea, y advirtió que la medida de fuerza se mantendrá si no hay soluciones concretas. “Lo único que pedimos es que se cumpla lo que se firmó”, concluyó.
