El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, descartó este miércoles presentar su renuncia durante su exposición en el Congreso, en un clima atravesado por cuestionamientos de la oposición y crecientes críticas a la gestión del gobierno de Javier Milei.
Ante el pedido del diputado Pablo Juliano, quien lo instó a dejar el cargo, Adorni respondió con firmeza: “No. Por el contrario, estoy acá dando la cara”. Sin embargo, su intervención se dio en un contexto de fuerte tensión política, con señalamientos hacia el rumbo del Ejecutivo y el impacto de sus medidas.
Desde distintos sectores opositores se cuestiona la falta de respuestas concretas frente a la crisis económica, el ajuste en áreas sensibles y el estilo confrontativo del oficialismo. En ese marco, la continuidad de Adorni es leída como parte de una estrategia de sostener el núcleo duro del gobierno, aun frente al desgaste político.
Durante su exposición, el funcionario defendió su rol y destacó el respaldo presidencial: “El Presidente me confió el honor y la responsabilidad de coordinar el Gabinete más reformista de la historia”. No obstante, las críticas apuntan a que ese “reformismo” no logra traducirse en mejoras palpables para amplios sectores de la sociedad.
El cruce con Juliano sintetizó el clima de la sesión. El legislador lo acusó de representar “una nueva defraudación” y volvió a exigir su salida, reflejando el malestar de la oposición con la conducción del Ejecutivo.
Pese a las presiones, Adorni ratificó que seguirá en su cargo, en un escenario político cada vez más tenso y con interrogantes abiertos sobre la gobernabilidad y el rumbo del país.
