De cara a la jornada del domingo, está previsto un refuerzo del operativo con la incorporación de 40 combatientes adicionales: 20 destinados al sector Laguna Villarino y otros 20 al sector Goya, provenientes de Buenos Aires, quienes arribaron a la ciudad este sábado para sumarse al combate del incendio.
El operativo se refuerza en los distintos frentes del incendio en el Parque Nacional Los Alerces, con especial atención en Laguna Villarino y sectores cercanos a las poblaciones. Combatientes de Buenos Aires llegaron para rotar personal en la zona de Esquel. Trabajan con apoyo aéreo y maquinaria, mientras se monitorean las condiciones climáticas para las próximas horas.
Desde el Área Técnica del Sistema Provincial de Manejo del Fuego, en conjunto con la dirección de Protección Civil de la Municipalidad de Esquel, informaron sobre la situación del incendio iniciado en el Parque Nacional Los Alerces, y uno de los frentes más sensibles en la zona de Laguna Villarino, un sector clave por su cercanía con el ejido de Esquel.
Según el reporte emitido este sábado 31 de enero a las 22 horas, desde el Área Técnica del Sistema Provincial de Manejo del Fuego y la Protección Civil de Esquel, durante toda la jornada se desarrollaron trabajos intensivos con el objetivo de evitar la propagación del fuego hacia zonas pobladas y contener su avance dentro del perímetro establecido.
Durante la tarde, en el morro de Villarino, se realizaron lanzamientos de agua con helicóptero para reforzar el combate en áreas de difícil acceso. En tanto, durante la mañana se avanzó en la construcción de líneas, con la participación de brigadistas de Esquel, bomberos voluntarios y vecinos voluntarios de Alto Río Percy, que se sumaron a las tareas en el terreno.
El operativo se vio fortalecido además por el aporte de maquinaria del Municipio de Esquel, destinada a la apertura y mejora de caminos, lo que permitió optimizar la circulación de vehículos y facilitar el acceso de los equipos de emergencia a los distintos sectores operativos.
En otro punto con fuego activo, se llevaron adelante tareas de enfriamiento con la intervención de bomberos de Esquel y de Chaitén, ambos con autobombas, junto a brigadistas locales y el apoyo de dos camionetas con tótem pertenecientes a vecinos del Alto Río Percy.
Hacia el sector sur, los equipos trabajaron sobre la faja construida días atrás con maquinaria, realizando recorridos preventivos y detección de puntos calientes. Estas tareas estuvieron a cargo de un móvil de Chaitén y vehículos de vecinos del Percy, que colaboran activamente en la vigilancia del área.
En el sector Goya, se desplegó un operativo específico con combatientes de la brigada de Esquel, brigadistas de Corcovado y un autobomba forestal con cuatro personas, donde se realizaron trabajos de construcción de líneas y control de focos activos.
Desde el Sistema Provincial de Manejo del Fuego se informó que el incendio permaneció activo durante toda la jornada, dentro del perímetro establecido, con una dirección de avance hacia el noreste.
De cara a la jornada del domingo, está previsto un refuerzo del operativo con la incorporación de 40 combatientes adicionales: 20 destinados al sector Laguna Villarino y otros 20 al sector Goya, provenientes de Buenos Aires, quienes arribaron a la ciudad este sábado para sumarse al combate del incendio.
El parte provincial: superficie afectada, sectores críticos y despliegue operativo
Según el reporte oficial de la Provincia, actualizado al 31 de enero a las 22 horas, el incendio —que pasó a jurisdicción provincial— registra una superficie estimada afectada de 16.765 hectáreas, de acuerdo a imágenes satelitales Sentinel-2.
El informe detalla que el fuego continúa activo y que las tareas se distribuyen en distintos frentes, con niveles de actividad variables según el sector y la topografía.
En la zona de Los Murmullos, los trabajos comenzaron en el sector de Coronado y avanzaron hacia áreas más altas, donde se desplegaron 15 tramos de mangas para enfriar el perímetro y consolidar líneas de defensa.
Uno de los puntos más complejos es el pinar de Geréz, en dirección a Piedras Bayas y Sánchez Core, señalado como el sector de mayor actividad de fuego. Allí, la ubicación en un cañadón cerrado y la dificultad de acceso impiden el ingreso de maquinaria pesada, por lo que las tareas se realizan exclusivamente con herramientas manuales, lo que ralentiza el avance pero permite un trabajo más preciso.
En este sector se dispuso una guardia nocturna a cargo de bomberos voluntarios de Trevelin y El Bolsón, mientras que en Villa Lago Rivadavia la vigilancia nocturna quedó a cargo de bomberos de Corcovado.
En el área de laguna Villarino, bomberos y brigadistas trabajaron con apoyo de particulares, realizando enfriamientos sobre fajas construidas previamente con cargadora. En ese frente también operó un helicóptero con helibalde, reforzando las tareas desde el aire.
Otro punto con actividad relevante es el campo de Goya, donde se logró contener focos activos y avanzar en el enfriamiento del terreno para evitar reactivaciones.
Recursos, personal y coordinación
El operativo moviliza actualmente a 191 combatientes en línea, entre brigadistas y bomberos voluntarios, y un total de 284 personas afectadas al operativo, incluyendo apoyo logístico, sanitario y técnico.
El despliegue de recursos es amplio e incluye vehículos livianos y pesados, autobombas, cisternas, camiones de comando y unidades habitacionales móviles. En cuanto a medios aéreos, operan aviones hidrantes, aviones anfibios, un avión observador y helicópteros con helibalde, que actúan a requerimiento del personal en tierra según la evolución del incendio.
La coordinación involucra a una extensa red de organismos provinciales y nacionales, municipios como Cholila, Esquel y El Hoyo, además de fuerzas de seguridad, áreas técnicas especializadas, hospitales, protección civil y colaboradores particulares.
Clima y escenario próximo
Si bien el parte no detalla un pronóstico puntual, desde el operativo remarcan que las condiciones meteorológicas siguen siendo determinantes para la planificación diaria. La continuidad de focos activos, sumada a la complejidad del terreno y la dificultad de acceso en algunos sectores, obliga a ajustar las estrategias de manera permanente, priorizando la seguridad del personal y el resguardo de las poblaciones cercanas.
El incendio permanece activo, con trabajos sostenidos en múltiples frentes y una vigilancia constante, en un escenario que continúa siendo dinámico y exige máxima coordinación entre todos los niveles del Estado.
