En el marco del aniversario de Ni Una Menos, desde el Observatorio de la Oficina de la Mujer del STJ se dieron a conocer los datos referidos a femicidios en nuestra provincia desde que existe un seguimiento estadístico. Cuáles eran las edades y los orígenes de víctimas y victimarios y el dato que no sorprende: los autores de los crímenes tenían vínculo cercano.
Al convocarse este 3 de junio una nueva marcha nacional del movimiento Ni Una Menos, desde la Oficina de la Mujer del Superior Tribunal de Justicia se dieron a conocer datos sensibles sobre los femicidios ocurridos en territorio chubutense desde 2013 hasta 2025.
A partir de esta estadística, la Oficina de la Mujer elaboró una infografía que tuvo como objetivo representar algunas de las características principales de las víctimas de FEMICIDIOS y de los femicidas, a partir de la información que el área registra sistemáticamente y que mediante una tarea de colaboración se aporta al Registro Nacional de Femicidios que lleva adelante la Oficina de la Mujer de la Corte Suprema.
La finalidad de conocer y analizar estos datos, es que contribuyan a difundir evidencia empírica que refuerce “la necesidad de PREVENCIÓN, SANCIÓN Y ERRADICACIÓN DE LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES, contra la circulación de sesgos, prejuicios y mitos que obstruyen el ACCESO A JUSTICIA”, afirman desde la OM-OVG.

LOS NUMEROS DE CHUBUT
“¿Quiénes eran ellas, las que ya no están?”, se pregunta el informe , y responde “eran amas de casa, empresarias, estudiantes, empleadas de comercio, trabajaban en salud y educación”. Y un dato clave: “la ORFANDAD que deja la violencia, cerca del 70% tenían hijas e hijos”.

Las víctimas de femicidios en Chubut “eran migrantes provinciales e interprovinciales, integrantes de pueblos originarios, y en algunos casos tenían una discapacidad. El 68% Mujeres jóvenes y adultas; el 16% Mujeres maduras; el 8% Niñas y adolescentes y el 8% Adultas mayores”.

También a tener en cuenta es que “sólo el 22% había denunciado formalmente al agresor. Respecto del 78% restante, se relevó por otros medios que, al menos un 22% había atravesado por situaciones de violencia previa, que no fueron denunciadas”.
Por ello, la OM-OVG advierte “lo que se denuncia es LA PUNTA DEL ICEBERG. Las violencias silenciadas”.
EL PERFIL DE LOS AGRESORES
Un dato sustancial respecto a los femicidios registrados en Chubut , es que confirma que “el PELIGRO estaba cerca, MUY CERCA” ya que “el 63% de los agresores eran parejas o exparejas” y “el 32% eran familiares o conocidos” mientras que “sólo el 5% no tenían ninguna relación”.
Este registro da cuenta que el 95 % de los victimarios eran del entorno cercano de las mujeres asesinadas, sea por el vínculo de pareja o ex pareja –el índice más alto de los autores- o porque formaban parte de su ámbito familiar.
Según el informe, “los agresores fueron varones comunes, casi como cualquier varón, de cualquier entorno”: trabajaban en la construcción, en el transporte, la pesca, el petróleo, integraban fuerzas de seguridad, los hubo changarines, empresarios y algunos estaban desocupados.
Los victimarios “ejercieron la violencia letal en la etapa de mayor fuerza física y productividad. El 79% de los varones tenían al momento del hecho entre 19 y 49 años; el 18% entre 50 y 64 años y el 3% más de 65 años”.
El último dato para tener en cuenta y que queda expresado claramente en el último gráfico, muestra que sólo en dos años (2015 y 2022) las mujeres estuvieron a salvo y no se registraron casos de femicidio; respecto a la ubicación geográfica, es transversal a todo el territorio, tanto ciudades grandes como chicas, en la costa, meseta y cordillera.
