18 abril, 2026
Comodoro Rivadavia, Chubut
Medioambiente Sociedad

Myriam Bregman apuntó al Gobierno nacional por el “ecocidio” y respaldó el reclamo de brigadistas

Los incendios forestales que continúan activos mantienen en alerta a la provincia de Chubut, donde el fuego ya arrasó más de 30.000 hectáreas de bosques nativos, matorrales y plantaciones. En este contexto, la dirigente del Frente de Izquierda Myriam Bregman cuestionó con dureza al Gobierno nacional, al que responsabilizó por un “ecocidio ambiental y social”, y expresó su apoyo a los brigadistas que reclaman mejores condiciones laborales.

La denuncia se difundió luego de que trabajadores del fuego hicieran público un mensaje en el que advierten sobre la falta de respuestas estructurales desde Nación frente a una emergencia que se agrava día a día. En el video, los brigadistas señalan que llevan más de diez días planteando sus reclamos sin obtener soluciones concretas.

“Hace diez días exigimos respuestas y todavía no las tenemos. Seguimos trabajando día tras día, noche tras noche”, expresaron. En ese marco, remarcaron una consigna central: “No somos héroes, somos trabajadores”.

Entre los principales pedidos figuran salarios acordes al riesgo que asumen, estabilidad laboral y jubilación anticipada, en una tarea marcada por la exposición permanente, la precarización y la falta de recursos suficientes. Los brigadistas advierten que estas condiciones no solo afectan sus derechos, sino que también limitan la capacidad de respuesta frente a incendios cada vez más extremos.

Si bien en el territorio se sostiene un despliegue operativo con participación de organismos provinciales y municipales, desde distintos sectores se remarca que la ausencia de una política nacional integral de prevención y combate del fuego profundiza la crisis. La falta de inversión sostenida, la escasez de medios aéreos y el retraso en decisiones estratégicas son señalados como factores clave.

El avance de las llamas se ve potenciado por condiciones climáticas adversas, altas temperaturas y vientos cambiantes, lo que incrementa el riesgo para las comunidades cercanas y para quienes trabajan en la primera línea del combate.

Desde organizaciones sociales, ambientales y políticas se insiste en que los incendios no pueden explicarse solo como un fenómeno natural, sino como el resultado de decisiones estructurales, entre ellas el desfinanciamiento de áreas clave, la falta de planificación a largo plazo y un modelo que no prioriza la protección del ambiente.

En ese sentido, se reclama al Estado nacional la implementación urgente de un plan de emergencia integral, con mayor inversión en prevención, incorporación de aviones hidrantes modernos, fortalecimiento de las brigadas y plenos derechos laborales para los trabajadores del fuego, además de asistencia inmediata para las familias damnificadas.

La situación en la Patagonia vuelve a poner en debate el rol del Estado nacional frente a la crisis climática y la necesidad de políticas públicas sostenidas que permitan anticiparse a estas catástrofes y proteger tanto a los territorios como a quienes los defienden.