Detrás de cada campera de abrigo para cuadrillas municipales y de cada pollera de paisana confeccionada para los actos patrios, hay una red de mujeres que transforma el oficio textil en una herramienta de autonomía, capacitación y sustento económico en Comodoro Rivadavia.
A través del Centro de Promoción Laboral, el Municipio continúa impulsando políticas públicas orientadas no solo a la producción local, sino también a la inclusión laboral y al fortalecimiento de mujeres emprendedoras que encuentran en este espacio una posibilidad concreta de desarrollo personal y económico.
Actualmente, el CPL trabaja en la confección de 105 camperas de abrigo y 85 pantalones cargo destinados a las cuadrillas municipales que desarrollan tareas en la vía pública, muchas veces expuestas a bajas temperaturas y extensas jornadas laborales. Las prendas, confeccionadas en distintos talles, serán entregadas en los próximos días.

Pero el trabajo del espacio va mucho más allá de la producción textil. También representa una experiencia de organización comunitaria y construcción de independencia económica para mujeres que históricamente encontraron mayores dificultades para acceder al empleo formal.
La directora del espacio, Leila Bayón, destacó que actualmente son 15 las mujeres que trabajan en el Centro de Promoción Laboral, distribuidas en dos turnos diarios para sostener el ritmo de producción.
“Son mujeres emprendedoras, muy trabajadoras y productivas”, expresó Bayón, al remarcar el compromiso cotidiano de quienes sostienen el funcionamiento del taller.

Oficios, autonomía y políticas públicas
En un contexto económico complejo, donde muchas mujeres continúan cargando con tareas de cuidado y precarización laboral, espacios como el CPL buscan revalorizar los oficios y generar herramientas concretas de inclusión.
La experiencia también pone en discusión el rol de las políticas públicas vinculadas al trabajo con perspectiva de género: no solo como asistencia, sino como posibilidad de capacitación, generación de ingresos y fortalecimiento de proyectos colectivos.

En los últimos días, además, el taller concretó la confección de pecheras para el personal de cocina de la Escuela N°91, en el marco del centenario de la institución educativa. Paralelamente, avanzan los trabajos de elaboración de polleras de paisana destinadas al acto conmemorativo del 25 de Mayo.
Cada prenda confeccionada dentro del CPL refleja no solo una tarea productiva, sino también el entramado silencioso de mujeres que sostienen economías familiares, recuperan saberes y construyen nuevas oportunidades laborales desde un espacio comunitario que apuesta al trabajo digno y al desarrollo local.
