Apenas 48 horas después de imponerse en el balotaje chileno, el presidente electo de Chile, José Antonio Kast, viajará este martes a Buenos Aires para reunirse con Javier Milei en la Casa Rosada.
El encuentro marca el primer gesto político internacional del mandatario chileno y consolida el alineamiento del Gobierno argentino con los sectores más duros de la derecha regional.
Según confirmaron fuentes oficiales, la reunión se realizará al mediodía y contará también con la presencia del canciller Pablo Quirno y funcionarios del área económica. El Gobierno argentino celebra la visita como parte de una supuesta “nueva alianza de libertad”, aunque distintos sectores advierten que se trata de un bloque ideológico que profundiza políticas de ajuste, exclusión social y retrocesos en derechos.
Milei festejó abiertamente el triunfo de Kast a través de redes sociales, donde habló de “libertad, vida y propiedad privada” y volvió a cargar contra lo que denomina “el socialismo del siglo XXI”. Kast respondió con guiños al discurso libertario, incluyendo el ya habitual “Viva la libertad, carajo”, dejando en claro la sintonía política entre ambos.
El presidente chileno electo, referente del Partido Republicano y de posiciones ultraconservadoras, asumirá formalmente el 11 de marzo de 2026. Antes de su viaje a Argentina, mantuvo una reunión con el actual presidente Gabriel Boric para coordinar la transición, aunque su primera salida internacional como mandatario electo eligió hacerla hacia Buenos Aires, reforzando el eje con Milei.
Desde Casa Rosada interpretan el triunfo de Kast como parte de un “cambio de época” en la región, junto a gobiernos afines en Paraguay, Perú y Bolivia, y apuestan a que Milei se consolide como un referente político del espacio. Sin embargo, analistas advierten que este alineamiento no trae anuncios concretos en materia de integración regional, comercio o desarrollo, y se apoya más en consignas ideológicas que en políticas de cooperación real.
Mientras Milei intenta proyectarse como líder regional, el país atraviesa una fuerte crisis económica, caída del consumo, cierre de empresas y retroceso de la inversión extranjera, un contraste que vuelve a encender críticas sobre las prioridades del Gobierno y su agenda internacional.
El encuentro con Kast se dará en un contexto de enfriamiento del vínculo con el actual gobierno chileno y refuerza la decisión del presidente argentino de abandonar posiciones diplomáticas históricas para alinearse con referentes de la ultraderecha continental, una estrategia que genera apoyo en su núcleo duro, pero creciente preocupación en amplios sectores de la sociedad.
