El candidato conservador le sacó más de 16 puntos a Jeannette Jara. El resultado de la elección ubica a la región en una avanzada conservadora, Kast representa un pasado nazi, pinochetista y un presente que promete mano dura para la inmigración, recortes en políticas de género y refuerzo para las fuerzas de seguridad.
El fundador del Partido Republicano ganó en las 16 regiones del país, incluidos bastiones de izquierda como Valparaíso y la Región Metropolitana, que alberga la capital, y las zonas mineras del norte y las agrícolas del sur, y deberá colocarse la banda presidencial el próximo 11 de marzo de 2026.
El perfil del nuevo mandatario chileno inquieta: es hijo de un miembro del partido nazi alemán, admirador declarado del dictador Augusto Pinochet y católico acérrimo opuesto al aborto y al matrimonio entre personas del mismo sexo. Su campaña se construyó sobre la promoción del miedo a la inmigración y la inseguridad, en un país donde la población inmigrante se ha duplicado.
La prensa chilena ha revelado documentos que confirman que Michael Kast, padre de José Antonio, se unió al Partido Nacional Socialista Obrero Alemán en septiembre de 1942 —cinco meses después de cumplir los 18 años, edad mínima para ser miembro— para prestar servicio militar. De acuerdo con historiadores, durante la Segunda Guerra Mundial, en la Alemania de Adolf Hitler el servicio militar era obligatorio, pero no la afiliación al partido nazi.
Kast padre emigró a Chile en 1950, y un año más tarde vinieron su esposa y sus dos hijos mayores. Se estableció en Paine, una comunidad en la Región Metropolitana de Santiago. Falleció en el año 2014.
Este el pasado hitleriano que Kast hijo intenta ocultar desde sus anteriores postulaciones a La Moneda, e incluso ha llegado a negarlo abiertamente: «Cuando hay una guerra y hay un enrolamiento obligatorio, un joven de 17 o 18 años no tiene la opción de decir yo no voy porque le hacen un juicio militar y lo fusilan al día siguiente”, dijo en referencia a su padre, sobre quien mintió, afirmando que había peleado como simple recluta.
POLITICAS MIGRATORIAS
Uno de los ejes sobre los cuales el pinochetista ha sostenido su campaña es la xenofobia, el ya electo presidente, José Antonio, se ha construido sobre la expulsión de decenas de miles de indocumentados. Les dio un ultimátum público: abandonar Chile antes del 11 de marzo o ser deportados «solo con la ropa que llevan puesta».
Propone muros de cinco metros en las fronteras con Perú y Bolivia, vallas eléctricas, zanjas de tres metros de profundidad, centros de detención y mayor presencia militar. Una réplica casi literal del manual de Donald Trump, su principal inspiración política actual, y copia medidas de corte claramente nazi.
DERECHA O CENTRO DERECHA
Tras este cisma llegaron las elecciones de 2017, donde Kast presentó por primera vez una candidatura alternativa al centroderecha chileno.
Lo hizo con pocos medios y recursos, embarcándose en una aventura que parecía condenada al fracaso. Kast no tenía diputados, grupo parlamentario ni estructura alguna, solamente su imagen.
Por eso no presentó candidatos al Congreso y al Senado, sino simplemente su candidatura presidencial. No aspiraba a ganar, ni siquiera a influir en el curso de la legislatura con un pequeño grupo parlamentario. El objetivo era colocarse en el mapa y hacer ver a la gente que existía una alternativa a la derecha tradicional dominada por el Piñerismo. Lo consiguió, y con un meritorio 8% de votos en primera vuelta, demostró a los chilenos que había llegado para quedarse.
OPOSITOR A LAS POLITICAS DE AMPLIACION DE DERECHOS EN MATERIA DE GENERO
Además de su concepción del estado y el poder político, hay un tercer punto que marca el pensamiento de José Antonio Kast: un fuerte conservadurismo en materia social.
Defensor ferviente de la familia tradicional, Kast siempre se ha mostrado contrario a los avances en derechos civiles impulsados en las últimas décadas en Chile.
Kast se opone al uso de métodos anticonceptivos como la píldora, al aborto, a la adopción de parejas homosexuales o a la autodeterminación de género. «¿Qué pasará con el matrimonio cuando un hombre heterosexual se enamora de un hombre que se siente mujer, que luego se transforma y ahora es mujer, y borra todos sus antecedentes?». Esto se preguntaba Kast en el parlamento en uno de los muchos alegatos que lanzó presentando los derechos civiles como una amenaza a la familia.
En su historial como diputado de la UDI en el Congreso, figura haber liderado la oposición parlamentaria a la ley del divorcio, la de la píldora del día después o el aborto en tres causales.
Ha afirmado, por ejemplo: «La píldora del día después no se debe vender ni siquiera en Farmacias. Ni un organismo público puede tener nada que ver» 4; «la píldora privilegia el placer por sobre todo; es la píldora del egoísmo; es la píldora que hace vivir la sexualidad con miedo a un ser indefenso que está por nacer. A él le tenemos miedo y lo queremos matar con esta píldora».
Fuente:Con información de El Grand Continent
