Luego de 39 días de internación, las trigemelas nacidas de manera prematura en el Hospital María Humphreys recibieron el alta médica, marcando un hecho destacado para el sistema de salud pública de la ciudad y la región.
Las bebés permanecieron internadas en el Servicio de Neonatología, donde recibieron atención integral enfocada en la recuperación nutricional, el control clínico y el acompañamiento de su crecimiento. Desde el establecimiento confirmaron que tanto las recién nacidas como su madre se encuentran en buen estado de salud.
El acontecimiento representa un hito para el nuevo centro asistencial, inaugurado por el gobernador Ignacio Torres, y pone en valor el trabajo interdisciplinario, la infraestructura de alta complejidad y el equipamiento tecnológico disponible.
Evolución clínica y alta ambulatoria
El director asociado de Maternidad e Infancia del hospital, Matías Mendelevich, detalló que el alta se otorgó con 38 semanas y cuatro días de edad gestacional, con pesos de 2,420 kg, 2,440 kg y 2,140 kg. “La internación transcurrió sin complicaciones mayores a las habituales en niños prematuros”, explicó.
Una de las bebés requirió un tratamiento farmacológico prolongado, posible gracias a un diagnóstico precoz realizado con tecnología específica para pacientes neonatales. El tratamiento pudo continuarse de manera ambulatoria, evitando una internación prolongada.
Trabajo articulado entre servicios
Desde el área de Farmacia, Martín Robatto explicó que la medicación necesaria no cuenta con una presentación adecuada para neonatos, por lo que fue necesario un proceso especial de fraccionamiento. Para ello se utilizó una cabina de flujo laminar del Hospital Zonal de Trelew, lo que permitió preparar dosis seguras para el tratamiento domiciliario.
El procedimiento fue posible gracias a la coordinación entre los servicios de Neonatología, Hematología y Farmacia, ajustando las dosis según el peso y evolución clínica de la paciente.
Acompañamiento y seguimiento
Además del abordaje médico, el equipo destacó el rol de Enfermería, Salud Mental y Servicio Social, que acompañaron a la familia durante todo el proceso. El seguimiento de las niñas continuará en el Consultorio de Seguimiento de Alto Riesgo Neonatal, con controles periódicos hasta el ingreso escolar.
Antes de dejar el hospital, la madre de las trigemelas, Marianela Moya, expresó su agradecimiento al personal: “Fueron muy amorosas con mis hijas y conmigo. Estoy muy contenta con la atención, el cuidado y las instalaciones”.
El alta de las trigemelas no solo simboliza el cierre de una etapa para la familia, sino que consolida al Hospital María Humphreys como un referente en atención neonatal de alta complejidad dentro de la salud pública chubutense.
