27 abril, 2026
Comodoro Rivadavia, Chubut
Sociedad

Se detectó un derrame de petróleo en inmediaciones al barrio Laprida

El inmediato accionar municipal permitió contener la situación y activar los mecanismos de control frente a un pasivo ambiental que evidenciaba abandono operativo. Se exigió a la empresa responsable una intervención integral y se dio aviso a autoridades provinciales para avanzar en el saneamiento completo del área afectada, conforme a la normativa vigente.

El pasado jueves, a partir de denuncias anónimas, la Municipalidad, a través de la Subsecretaría de Ambiente, dependiente de la cartera de Ordenamiento Territorial, intervino ante un derrame detectado en cercanías del barrio Laprida. El incidente, localizado en la batería “Don Alberto”, fue inspeccionado tras la alerta por la presencia de fluidos a escasos 100 metros de la zona residencial, por lo que se dispusieron medidas inmediatas para resguardar la seguridad de los vecinos y prevenir daños en el suelo.

Al respecto, la subsecretaria de Ambiente, Jordana Mrla explicó que “el operativo inicial consistió en una inspección técnica exhaustiva para cuantificar la magnitud del daño, bajo los parámetros de la Ordenanza de incidentes ambientales. Durante este procedimiento, se detectó que el yacimiento se encuentra en un estado de abandono alarmante, con piletas API colmadas y sin personal operativo de la empresa, que se hiciera cargo de la contingencia”.

Ante esta situación de desatención por parte de la empresa Petrolera Patagonia, “el Municipio ha procedido a emitir las notificaciones legales pertinentes exigiendo una solución inmediata. Asimismo, se ha informado oficialmente a las autoridades provinciales sobre el estado de la instalación, dado que el derrame superó el perímetro de la batería y requiere una intervención técnica profunda que la operadora aún no ha iniciado”, explicó la funcionaria.

Al referirse específicamente al proceso de recuperación del área, Mrla detalló que “el accionar municipal no admite soluciones superficiales como el tapado de la zona. Por el contrario, la normativa exige un protocolo de saneamiento integral, que comienza con la succión de los fluidos estancados y continúa con la remoción del suelo contaminado. Este material debe ser sometido a un proceso de biorremediación mediante el armado de biopilas y muestreos constantes que certifiquen la descontaminación total antes de su disposición final”, cerró la subsecretaria.