5 abril, 2026
Comodoro Rivadavia, Chubut
Deportes

Revolución en el fútbol: las nuevas reglas que cambiarán el Mundial 2026

El Mundial 2026 no será uno más. La FIFA confirmó una batería de cambios reglamentarios que prometen transformar el ritmo del juego, con el objetivo de reducir las demoras, aumentar el tiempo efectivo y darle mayor dinamismo a los partidos.

Las modificaciones, elaboradas junto a la International Football Association Board (IFAB), apuntan directamente a conductas habituales dentro del campo que suelen frenar el desarrollo del juego, como los cambios lentos, las protestas reiteradas o las reanudaciones demoradas.

⏱️ Menos tiempo perdido, más juego real

Uno de los cambios más importantes estará en las sustituciones. A partir de 2026, el jugador reemplazado tendrá solo 10 segundos para salir del campo. Si no cumple con ese tiempo, su equipo deberá jugar con un futbolista menos durante un minuto.

Además, se implementará un límite de 5 segundos para ejecutar saques de banda y de meta. Si el árbitro detecta demora, la posesión será para el rival e incluso podría sancionarse con un córner en contra.

También se buscará evitar interrupciones innecesarias por lesiones: los jugadores que reciban atención médica deberán permanecer un minuto fuera del campo antes de regresar, salvo en jugadas que impliquen sanción disciplinaria.

📺 VAR ampliado y árbitros con más autoridad

El VAR tendrá un rol más activo en esta Copa del Mundo. Entre las novedades, podrá intervenir en segundas tarjetas amarillas que deriven en expulsión, y también en situaciones de córners mal otorgados, algo que hasta ahora quedaba fuera de su alcance.

En paralelo, la FIFA reforzará la autoridad de los árbitros: solo el capitán podrá dialogar con el juez ante decisiones relevantes. Cualquier otro jugador que proteste o rodee al árbitro será automáticamente amonestado.

⚽ Un fútbol más dinámico

Con este paquete de medidas, la FIFA apuesta a un cambio profundo en la experiencia del juego. La intención es clara: partidos más ágiles, con menos interrupciones y mayor continuidad.

El Mundial 2026, que se disputará en Norteamérica, podría marcar así un antes y un después en la forma en que se juega —y se vive— el fútbol a nivel global.