12 septiembre, 2026
Comodoro Rivadavia, Chubut
Comodoro Sociedad

“‘Mi hora feliz es zumba’: mujeres del San Martín encontraron en el baile un espacio propio”

Las clases se dictan los martes y jueves en el CPB San Martín y reúnen a vecinas de distintas edades. Más allá del ejercicio, la propuesta se convirtió en un espacio de encuentro, acompañamiento y disfrute compartido.

Dos veces por semana, el salón del CPB San Martín se transforma al ritmo de la música. Los martes y jueves, de 17 a 18:30, vecinas de distintas edades se reúnen para bailar, ejercitarse y compartir un momento que muchas de ellas describen como uno de los más esperados de la semana.

La actividad está a cargo de la profesora Olinda Chiguay, conocida entre sus alumnas como “la profe Oli”, quien lleva una década trabajando con clases de zumba y asegura que el espacio también se convirtió en una parte importante de su propia rutina.

“Es mi cable a tierra y el cable a tierra de todas. Las alumnas vienen a pasar un rato divertido, a sacarse toda la mala energía e irse bien positivas a su casa”, cuenta.

Las clases combinan coreografías, ejercicios de brazos y piernas, trabajo con pesas y distintas propuestas físicas, aunque el objetivo no pasa solamente por entrenar. Para muchas de las participantes, el valor del encuentro también está en poder salir de la rutina, encontrarse con otras mujeres y sostener un espacio propio.

“Mi hora feliz es zumba”

Tere y Susana participan desde hace cinco años y destacan tanto el trabajo físico como el clima que se genera entre compañeras. “Es hermoso compartir con nuestras compañeras, es hermosa la profesora, cómo prepara sus clases y la disposición que pone”, cuentan.

Con el tiempo, la actividad se transformó en algo más que una clase semanal. “Mi hora feliz es zumba”, resume una de ellas, entre risas, después de una jornada intensa de baile y ejercicios.

La música también ocupa un lugar central. Las coreografías cambian, aparecen distintos ritmos y cada encuentro busca tener una dinámica diferente. Entre las preferidas del grupo, la bachata suele ocupar un lugar destacado.

Judit y Maxi son otras de las vecinas que sostienen la actividad desde hace varios años. Para ellas, la propuesta representa una combinación entre bienestar físico, distracción y vida social.

“Es un rato para nosotras, un rato de distracción y de ejercicio que nos ayuda muchísimo a la salud”, señala una de las alumnas.

Una red que se construye con el tiempo

Nancy participa desde hace diez años y define la experiencia desde otro lugar: el de los vínculos que se construyen a lo largo del tiempo.

“Somos unidas, todas grandes, pero muy compañeras y siempre estamos juntas. La verdad que yo soy feliz haciendo lo que hago”, expresa.

Ese sentimiento se repite entre varias de las participantes, que encontraron en la clase una forma de mantenerse activas, pero también una red de compañía y pertenencia.

La propuesta forma parte de las actividades deportivas que se desarrollan en los Centros de Promoción Barrial y continúa con inscripciones abiertas.

Quienes quieran sumarse pueden acercarse al CPB San Martín con fotocopia del DNI y completar una planilla de inscripción. Para las clases se recomienda llevar agua y toalla.

La actividad es abierta a personas de distintas edades y, como remarcan quienes ya participan, el objetivo principal es simple: moverse, compartir y disfrutar.