El gobierno de Brasil decidió dejar de representar a la Argentina ante Venezuela, una función que había asumido tras la ruptura diplomática entre Buenos Aires y el régimen de Nicolás Maduro.
La Cancillería argentina ya fue notificada de la medida y, de inmediato, comenzó gestiones para que Italia tome ese rol en Caracas.
La decisión brasileña se terminó de definir luego de un posteo del presidente argentino en redes sociales. Milei difundió un video de su discurso en el Mercosur respaldando la presión internacional sobre Venezuela, intercalado con imágenes de Lula, y cerrando con una foto del mandatario brasileño junto a Nicolás Maduro. El montaje fue interpretado en Brasilia como una provocación directa.
Si bien Lula ya mantenía diferencias políticas con Milei, el gesto fue leído como una exposición pública innecesaria y terminó por romper el frágil equilibrio diplomático entre ambos gobiernos.
Hasta ahora, Brasil representaba los intereses argentinos en Venezuela como parte de un acuerdo político tras la expulsión de diplomáticos argentinos por parte del chavismo. Ese rol había sido clave para mantener canales mínimos de diálogo y asistencia consular.
Con esta decisión, el vínculo entre Buenos Aires y Brasil queda aún más deteriorado, y la crisis diplomática suma un nuevo capítulo en medio de un escenario regional cada vez más tenso.
