Un nuevo capítulo judicial vuelve a poner en el centro de la polémica a Horacio Antonio Grasso. El exagente, que ya cumple una condena por el asesinato de un niño y está imputado en una causa por femicidio, enfrentará ahora un juicio oral por abuso sexual agravado, en un caso que vuelve a exponer serias fallas en los controles judiciales.
El proceso se desarrollará en Córdoba y podría derivar en una nueva pena que se sumaría a los 27 años de prisión que ya pesan sobre Grasso por el crimen de Facundo Novillo, ocurrido en 2007.
La acusación sostiene que los hechos de abuso se habrían producido en el mismo departamento donde el imputado cumplía prisión domiciliaria, ubicado en calle Buenos Aires al 300. Allí, según la investigación, también fue hallado el cuerpo sin vida de Milagros Basto, causa en la que Grasso continúa imputado.
De acuerdo al abogado querellante Carlos Nayi, el ex policía habría violado reiteradamente las condiciones de su arresto domiciliario, con más de 200 incumplimientos registrados entre 2021 y 2025. Estas irregularidades, según denunció, no tuvieron consecuencias inmediatas.
La denuncia por abuso fue presentada en 2022 por una mujer allegada al acusado. Según su relato, el contacto se reanudó a través de redes sociales y, tras varios encuentros, habría sido víctima de ataques reiterados dentro del domicilio. En uno de esos episodios, tras compartir una cena, la mujer perdió el conocimiento y al despertar sospechó haber sido agredida sexualmente, en un contexto donde se investiga el presunto suministro de sustancias.
El caso permaneció paralizado durante un tiempo y recién cobró impulso en 2025, cuando la querella logró reactivar la investigación. De ser hallado culpable, Grasso podría enfrentar una pena adicional de entre 8 y 20 años de prisión.
La acumulación de causas y antecedentes vuelve a abrir interrogantes sobre el otorgamiento y control de beneficios como la prisión domiciliaria, en un expediente que ya genera fuerte repercusión pública.
