Durante la noche del domingo, la localidad de Cholila quedó envuelta en una escena poco habitual: el cielo se tiñó de rojo intenso, iluminado por el resplandor del incendio forestal que avanza en la zona de Villa Lago Rivadavia y desde el otro sector de la zona de El Blanco que se desprende del incendio en Puerto Patriada.
Según el parte oficial emitido en el cierre de este domingo por el Servicio Provincial de Manejo del Fuego, el incendio continúa activo y pasó a jurisdicción provincial en el sector de Villa Lago Rivadavia – Puerto Café.
Cerca de las 11 de la mañana comenzaron a reactivarse focos dentro del perímetro afectado y, tras el mediodía, el aumento del viento intensificó el comportamiento del fuego, con rápida propagación tanto en la zona alta de Villa Lago Rivadavia como en el faldeo oeste del lago, incluyendo áreas de reserva provincial y sectores de la Estancia Los Murmullos.
Durante la jornada se registraron ráfagas de hasta 50 kilómetros por hora, con cambios en la dirección del viento que generaron múltiples focos secundarios. En el flanco izquierdo, las llamas superaron las fajas construidas con herramientas manuales durante los últimos tres días, lo que complejizó aún más las tareas de contención.
Trabajo nocturno y refuerzos
Las condiciones de humo e inestabilidad atmosférica limitaron severamente el uso de medios aéreos: solo una aeronave pudo operar brevemente al mediodía, mientras que por la noche se dispusieron guardias nocturnas de Bomberos Voluntarios y Protección Ciudadana en zonas con viviendas e infraestructura.
El operativo cuenta con 145 combatientes en línea y 103 personas de apoyo, además de un importante despliegue de recursos terrestres, entre camionetas, autobombas, cisternas y un puesto de comando móvil. Durante la jornada se sumaron bomberos voluntarios provenientes de Futaleufú y San Carlos de Bariloche, reforzando el trabajo conjunto con los cuarteles de toda la provincia.
En este contexto, también se registraron evacuaciones preventivas, como la de la familia Daher, cuyo desalojo fue documentado en un video que refleja el momento en que debieron dejar su vivienda ante el avance del fuego, en una situación de alta tensión y urgencia.
La noche roja sobre Cholila fue, así, una postal elocuente de un incendio que sigue activo, con un comportamiento extremo y bajo condiciones meteorológicas que continúan desafiando el trabajo de los brigadistas.
