El episodio ocurrió sobre Av. Polonia alrededor de las 19:30 horas y requirió la intervención de personal de la Comisaría Seccional Tercera. Un vecino asistió a las mujeres y requirió el apoyo de emergencias.
Una mujer de 84 años falleció este sábado por la tarde en un domicilio de Comodoro Rivadavia, presuntamente a causa de intoxicación por monóxido de carbono. En el mismo hecho, su hija, de 56 años, debió ser trasladada de urgencia al hospital tras presentar síntomas de descompensación.
El episodio ocurrió alrededor de las 19:30 horas y requirió la intervención de personal de la Comisaría Seccional Tercera, luego de un llamado efectuado por el servicio de emergencias médicas 107, que alertó sobre la presencia de una persona sin vida y otra afectada por inhalación de gases.
Al arribar al lugar, los efectivos constataron el fallecimiento de Amalia Fuertes (84), mientras que M.A.M (56), hija de la víctima, se encontraba descompensada, presuntamente por exposición al monóxido de carbono. La mujer fue asistida en el lugar por personal médico y posteriormente trasladada al nosocomio local por la doctora Vanina Acho.
Según el testimonio de un vecino, quien acudió al domicilio a pedido de allegados, la situación fue advertida antes del arribo de los servicios de emergencia.
En el lugar, se confirmó la presencia de monóxido de carbono, lo que refuerza la principal hipótesis sobre las causas del deceso. En tanto, se aguardaba la llegada del personal de Criminalística para realizar las pericias correspondientes.
La investigación quedó bajo la supervisión del comisario Julio Arias, mientras que las actuaciones continúan para determinar las circunstancias exactas del hecho.
PREVENCION
El monóxido de carbono es un gas altamente peligroso porque no tiene color, olor ni sabor, lo que dificulta su detección. Se produce por la combustión incompleta de gas, leña, carbón u otros combustibles, y puede provocar intoxicaciones graves e incluso la muerte.
Para prevenir este tipo de accidentes, es fundamental ventilar todos los ambientes del hogar a diario, incluso durante el invierno. No se deben utilizar hornallas ni el horno para calefaccionar, ni dormir con braseros o estufas encendidas en espacios cerrados sin ventilación. También es importante verificar que la llama de los artefactos a gas sea siempre de color azul, ya que una llama amarilla o anaranjada indica una mala combustión.
El mantenimiento de los artefactos es clave: calefactores, cocinas y termotanques deben ser revisados al menos una vez al año por un gasista matriculado. Además, se recomienda instalar detectores de monóxido de carbono en el hogar y asegurarse de que las rejillas de ventilación y los conductos de evacuación de gases no estén obstruidos.
Otro punto importante es evitar el uso de generadores eléctricos, parrillas o braseros en interiores, así como no dejar vehículos en marcha dentro de garajes cerrados, ya que pueden liberar monóxido de carbono en concentraciones peligrosas.
Los síntomas de intoxicación incluyen dolor de cabeza, mareos, náuseas, debilidad y confusión. Ante la presencia de estos signos, es fundamental salir inmediatamente al aire libre y comunicarse con el servicio de emergencias.
La prevención es la herramienta más efectiva para evitar este tipo de tragedias.
