La ofensiva nocturna alcanzó un complejo logístico en las inmediaciones de Kiev y provocó explosiones e incendios que también afectaron a decenas de viviendas. Las autoridades advirtieron que la cifra de víctimas podría aumentar.
Un ataque ruso con drones durante la madrugada de este sábado provocó al menos 27 muertes y dejó 42 personas heridas en la región de Kiev, Ucrania, luego de que uno de los impactos alcanzara un complejo logístico y desencadenara una fuerte explosión.
El episodio ocurrió en la zona de Bucha, en las inmediaciones de la capital ucraniana. La detonación generó incendios de gran magnitud y afectó a más de 50 construcciones residenciales cercanas.
Los equipos de emergencia continuaban trabajando entre los escombros y las autoridades ucranianas advirtieron que el número de víctimas todavía podría aumentar.
“Se sabe que han muerto 27 personas. Y puede que esa cifra no sea definitiva”, señaló Timur Tkachenko, jefe de la administración militar de la región de Kiev.
Rusia confirmó una ofensiva nocturna
De acuerdo con la información difundida por las autoridades ucranianas, el blanco alcanzado fue un centro de distribución ubicado en la localidad de Chaika. Desde Kiev afirmaron que en sus depósitos había componentes vinculados a misiles de largo alcance.
Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso confirmó haber realizado ataques combinados durante la noche contra centros logísticos e instalaciones portuarias que, según Moscú, eran utilizadas para abastecer a las Fuerzas Armadas de Ucrania.
La ofensiva se extendió además hacia otros puntos del territorio ucraniano, con ataques reportados contra instalaciones logísticas, depósitos y zonas portuarias.
Entre los lugares mencionados se encuentran Izmail y Mikoláiv, donde Rusia aseguró haber alcanzado infraestructura vinculada al almacenamiento de combustible y suministros militares.
El ataque vuelve a dejar un elevado número de víctimas en una guerra que continúa golpeando tanto infraestructura estratégica como zonas próximas a áreas residenciales.
