El secretario general de la Asociación de Personal Jerárquico Municipal, Roberto Astete, aprovechó su participación en la audiencia pública por el incremento de tarifas para cuestionar el impacto que esas decisiones tienen sobre el bolsillo de los trabajadores municipales y reclamar una urgente recomposición salarial.
Desde el inicio de su exposición aclaró que no asistiría a discutir el aumento tarifario, al considerar que la audiencia solo cumple una instancia formal. “Aquí solo se legaliza ante la comunidad, no se legitima una decisión que ya está tomada. Este acto democrático e institucional está viciado y vaciado totalmente de contenido”, sostuvo.
En ese contexto, explicó que su objetivo era visibilizar la realidad económica de los empleados municipales. “Los empleados municipales no podemos pagar ningún aumento más del servicio que sea, ni este ni otros”, afirmó, al señalar que el deterioro del poder adquisitivo hace imposible absorber nuevos incrementos en los servicios básicos.
Astete sostuvo que existe un profundo desequilibrio entre las decisiones políticas y la realidad social. Según expresó, las medidas se toman priorizando relaciones de poder político y económico por encima de los equilibrios sociales, económicos y ambientales, situación que —advirtió— empuja a la sociedad hacia una crisis cada vez más difícil de contener.
En ese sentido, reclamó que las autoridades vuelvan a poner en el centro la búsqueda de soluciones para la comunidad y criticó el rumbo de la política actual, al considerar que las disputas partidarias han desplazado el debate sobre los problemas cotidianos de la población.
Durante su intervención recordó que el sindicato viene realizando distintas presentaciones desde hace años para advertir sobre el costo de las concesiones de servicios públicos. Mencionó el rechazo a la creación del ente de control de los servicios públicos, las advertencias sobre el impacto de los subsidios al transporte en las finanzas municipales y el proyecto para declarar la emergencia salarial presentado en noviembre del año pasado, que aún no fue tratado.
Para Astete, el municipio atraviesa un proceso de vaciamiento de funciones propias mediante la tercerización de servicios, mientras disminuye la planta de personal y los salarios permanecen prácticamente congelados. En ese marco volvió a plantear la necesidad de remunicipalizar servicios, al sostener que las concesiones terminan resultando más costosas para el Estado y para los vecinos.
El dirigente gremial describió además un escenario de fuerte deterioro económico entre los trabajadores. Aseguró que muchos empleados municipales se encuentran endeudados y con embargos salariales, por lo que advirtió que un nuevo incremento tarifario será imposible de afrontar. “Entre comer y pasar frío van a elegir pasar frío porque no lo pueden pagar”, expresó.
Asimismo, cuestionó que el municipio destine importantes recursos a sostener empresas concesionarias mediante subsidios y garantías financieras, mientras posterga la recomposición salarial de su propio personal.
Como propuesta, reclamó la implementación de mecanismos automáticos de actualización salarial que permitan sostener el poder adquisitivo, del mismo modo en que se actualizan las tarifas de los servicios públicos. También pidió paritarias orientadas a recuperar el equilibrio económico y sostuvo que los salarios municipales deberían estar por encima de los de los trabajadores de las empresas concesionarias.
Finalmente, Astete concluyó que el esquema actual “está patas para arriba” y aseguró que la situación de los empleados municipales llegó a un límite. “Venimos a decir que para pagar tarifas necesitamos un aumento considerable de nuestros sueldos y que esto no da para más”, cerró.
