La Asociación Argentina de Medicina Respiratoria alertó sobre la detección de una nueva variante del virus de la influenza A H3N2 en el Hemisferio Norte y advirtió que podría tener impacto en el Hemisferio Sur durante la próxima temporada invernal.
Según el informe, el nuevo subclado del H3N2 presenta mutaciones en zonas clave del virus que podrían aumentar su capacidad de transmisión y reducir la eficacia de la respuesta inmunológica, incluso en personas previamente vacunadas. Esta característica ya generó preocupación en Europa y Asia, donde se registró un aumento de casos graves y hospitalizaciones, especialmente en adultos mayores, personas con enfermedades crónicas, embarazadas e inmunocomprometidos.
Durante la última temporada invernal del Hemisferio Norte, la circulación del subtipo J.4.2.1 —conocido como subclado K— estuvo asociada a cuadros más severos, lo que llevó a reforzar las estrategias de vigilancia epidemiológica y a revisar las recomendaciones de vacunación.
De cara al invierno en países como Argentina, los especialistas remarcan que la llegada de esta variante es altamente probable debido a la circulación global de personas y los viajes internacionales. En ese contexto, señalaron como desafíos centrales la vacunación temprana, la posible actualización de la composición de la vacuna antigripal, el monitoreo permanente de la circulación viral y la preparación del sistema de salud ante un eventual aumento de la demanda.
Entre las principales recomendaciones, la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria subrayó la necesidad de fortalecer las campañas de concientización, promover la vacunación en los grupos de riesgo, reforzar las medidas preventivas como el lavado de manos y el uso de barbijo en espacios cerrados, y garantizar la consulta médica temprana ante síntomas respiratorios.
Finalmente, el informe remarcó que la anticipación será clave para reducir el impacto de la próxima temporada de gripe, y llamó a redoblar esfuerzos para cumplir con el calendario nacional de vacunación, especialmente en adultos mayores de 65 años, personas con comorbilidades, niños pequeños y mujeres embarazadas.
