2 noviembre, 2026
Comodoro Rivadavia, Chubut
Generales Sociedad

Argentina lidera el uso de IA para aprender, pero también encabeza una brecha preocupante

El 93% de los profesionales argentinos encuestados utiliza inteligencia artificial como herramienta de aprendizaje, uno de los niveles más altos entre los países relevados. Sin embargo, el 59% reconoce dificultades para aplicar en situaciones reales lo que aprende.

La inteligencia artificial ya forma parte de la rutina de aprendizaje de buena parte de los profesionales argentinos. Un nuevo estudio reveló que el 93% de los encuestados en el país utiliza herramientas de IA para incorporar conocimientos o desarrollar habilidades, un porcentaje que coloca a Argentina, junto con Polonia, entre los mercados con mayor adopción.

El dato surge del Informe del Progreso elaborado por Preply, una plataforma de clases particulares online, que relevó a más de 5.000 profesionales en actividad de nueve países para analizar cómo cambió la forma de aprender con la expansión de la inteligencia artificial.

En Argentina, el 29% utiliza IA semanalmente para aprender, mientras que otro 22% lo hace de manera ocasional. Estados Unidos y Japón, en comparación, registraron los niveles más bajos dentro del relevamiento, aunque igualmente alcanzaron un 85% de adopción.

Pero el alto nivel de uso convive con una paradoja: Argentina también presentó la mayor proporción de profesionales que tienen dificultades para aplicar en la vida real una habilidad aprendida.

Según el informe, el 59% de los argentinos dijo haber atravesado esa situación, frente a un promedio global del 49%. Al mismo tiempo, la satisfacción declarada con el propio progreso fue alta, con una puntuación promedio de 8,3 sobre 10.

Qué buscan aprender los argentinos con IA

Las áreas que concentran mayor interés están fuertemente vinculadas con el mundo laboral. Data Science e inteligencia artificial encabezan la lista con un 29%, seguidas por idiomas extranjeros para el trabajo, con 24%, marketing y marketing digital, con 22%, finanzas y contabilidad, con 19%, y economía, con 15%.

Las motivaciones también muestran una relación directa con el empleo. El 36% aprende para mejorar su desempeño en el puesto actual, mientras que el 33% lo hace para mantenerse competitivo en el mercado laboral. También aparecen como objetivos acceder a posiciones de mayor responsabilidad, emprender o desarrollar proyectos paralelos.

A nivel global, el estudio detectó además que el uso cotidiano de IA crece entre quienes ocupan posiciones jerárquicas. El 47% de los líderes senior afirmó utilizarla diariamente para aprender, frente al 35% de managers junior y medios, y el 31% de quienes no tienen funciones de conducción.

Más herramientas, pero no necesariamente más aprendizaje

El informe denomina “brecha de progreso” a la distancia entre la sensación de estar aprendiendo y la capacidad real de convertir ese conocimiento en habilidades aplicables.

Ese fenómeno aparece con fuerza en Argentina, donde conviven una adopción muy alta de herramientas digitales y dificultades importantes para trasladar lo aprendido al trabajo o a situaciones concretas.

A nivel global, el 76% de los profesionales afirmó que actualmente dedica más tiempo a aprender que hace dos años, pero el 52% reconoció que ese esfuerzo adicional no siempre genera mejores resultados.

La investigación plantea así un escenario en el que disponer de mayor cantidad de información y herramientas no garantiza necesariamente un aprendizaje más profundo.

Poco financiamiento de las empresas

Otro dato que diferencia a Argentina aparece en quién paga la capacitación. Solo el 33% de los profesionales argentinos indicó que su formación es financiada total o parcialmente por su empleador, frente al 51% registrado a nivel global.

En cambio, un 30% aseguró financiar sus estudios por cuenta propia y otro 36% dijo utilizar exclusivamente recursos gratuitos.

De acuerdo con el relevamiento, Argentina combina así una de las tasas más altas de adopción de inteligencia artificial para aprender con uno de los niveles más bajos de participación empresarial en el financiamiento de la capacitación.

El desafío de convertir información en habilidades

La Generación Z también exhibe una relación especialmente intensa con estas herramientas. El 92% utiliza IA para aprender, aunque el estudio muestra que el 71% siente que dedica mucho tiempo a capacitarse sin necesariamente mejorar, mientras que el 57% tuvo dificultades para aplicar lo aprendido en situaciones reales.

Frente a este escenario, tres de cada cuatro profesionales consultados a nivel global dijeron preferir un modelo de aprendizaje que combine inteligencia artificial y acompañamiento humano.

El desafío, entonces, parece ir más allá de acceder rápidamente a información. En un contexto donde la IA permite resolver dudas, resumir contenidos y aprender nuevas habilidades en cuestión de segundos, el punto clave pasa por transformar ese conocimiento en capacidades que puedan utilizarse efectivamente en el trabajo y en la vida cotidiana.