El seleccionado argentino femenino derrotó a Países Bajos en una final cargada de emoción y conquistó su tercer Mundial. Una nueva página dorada para una generación de mujeres que sostiene el protagonismo de Argentina en la elite internacional.
Las Leonas volvieron a hacer historia. Argentina se consagró campeona del Mundial de hockey sobre césped femenino 2026 tras vencer a Países Bajos en el Wagener Hockey Stadium de Amstelveen y recuperó la corona mundial después de 16 años.
El partido terminó 1-1 en el tiempo reglamentario y debió resolverse mediante penales australianos, donde el seleccionado argentino se impuso por 3-1.
La conquista tiene una dimensión especial: se trata del tercer título mundial de Las Leonas, después de Perth 2002 y Rosario 2010, y vuelve a colocar al deporte femenino argentino en lo más alto frente a Países Bajos, la gran potencia histórica de la disciplina.
Granatto apareció cuando Argentina más la necesitaba
Las neerlandesas se habían puesto en ventaja a través de Yibbi Jansen sobre el cierre del segundo cuarto. Argentina, sin embargo, no se rindió.
Apenas cinco minutos antes del final, Majo Granatto convirtió el 1-1 que mantuvo viva la ilusión y llevó la definición a los penales australianos.
Allí apareció otra de las figuras de la consagración: Cristina “China” Cosentino, determinante desde el arco argentino. Finalmente, Sofi Cairo tuvo en sus manos la definición que desató el festejo de Las Leonas.
Un título construido durante todo el Mundial
Argentina llegó a la final después de una campaña sólida. Terminó primera en su grupo tras empatar con Estados Unidos y vencer a Alemania y Escocia.
Luego superó 3-0 a España, empató sin goles frente a Bélgica y derrotó 1-0 a Australia en semifinales, con gol de Julieta Jankunas.
El último desafío era enorme: Países Bajos buscaba su décima corona mundial. Las Leonas volvieron a demostrar que también pertenecen a la historia grande del hockey internacional.
Mucho más que una copa
El tercer Mundial representa también la continuidad de un legado construido por distintas generaciones de deportistas argentinas. Desde aquel primer título de 2002, Las Leonas se convirtieron en uno de los seleccionados más reconocidos del país y en referentes para miles de niñas que encontraron en ellas la posibilidad de imaginarse compitiendo en el máximo nivel.
Detrás de cada conquista hay años de entrenamiento, profesionalización y una lucha sostenida del deporte femenino por conseguir mayor reconocimiento, recursos y visibilidad.
Este sábado, las protagonistas volvieron a ser ellas. Las Leonas son campeonas del mundo. Por tercera vez, la copa es argentina.
