La aeronave había despegado desde Nassau con destino a San Andros y cayó pocos minutos después en la isla de North Andros. Las autoridades investigan las causas del accidente y suspendieron preventivamente las operaciones de Flamingo Air, luego de que otro avión de la misma compañía sufriera un incidente durante la misma jornada.
Diez personas murieron como consecuencia de un accidente aéreo ocurrido este viernes en Bahamas, luego de que una avioneta se precipitara a tierra en la isla de North Andros, poco después de haber despegado desde Nassau. La tragedia provocó una fuerte conmoción en el archipiélago y derivó en la suspensión preventiva de las operaciones de la compañía Flamingo Air, propietaria de la aeronave.
El avión siniestrado era un Cessna 402 con matrícula local que había partido desde el Aeropuerto Internacional Lynden Pindling, ubicado en la capital bahameña, con destino a la localidad de San Andros. Por circunstancias que todavía son materia de investigación, la aeronave perdió altura y terminó impactando contra el terreno.
En un primer momento, los equipos que participaron del operativo de emergencia informaron que una persona había sobrevivido al accidente. Sin embargo, horas después, el primer ministro de Bahamas, Philip Brave Davis, confirmó que el pasajero falleció como consecuencia de la gravedad de las lesiones sufridas, elevando a diez el número de víctimas fatales.
Hasta el momento, las autoridades no difundieron oficialmente las identidades de las personas fallecidas. Los organismos especializados en investigación de accidentes aeronáuticos trabajan para reconstruir los últimos minutos del vuelo y determinar qué provocó la caída de la aeronave.
La tragedia ocurrió en una jornada particularmente compleja para Flamingo Air, ya que horas antes otro avión perteneciente a la misma compañía había protagonizado un incidente de seguridad. La aeronave se dirigía hacia la isla de Mayaguana cuando el piloto detectó una anomalía durante el vuelo y decidió regresar al aeropuerto de Nassau.
El avión logró aterrizar y los pasajeros descendieron sin inconvenientes, pero posteriormente la aeronave se incendió sobre la pista. El episodio no dejó víctimas, aunque también quedó bajo investigación para establecer las causas del desperfecto.
Ante los dos incidentes registrados durante la misma jornada, el Ministerio de Energía, Servicios Públicos y Aviación de Bahamas resolvió suspender temporalmente el certificado de explotación aérea de Flamingo Air. La medida fue adoptada de manera preventiva mientras avanzan las investigaciones y se realizan las evaluaciones correspondientes sobre las condiciones de seguridad de la compañía.
La ministra JoBeth Coleby-Davis explicó que la decisión permanecerá vigente durante el desarrollo de las investigaciones sobre ambos episodios, mientras los organismos aeronáuticos intentan determinar si existe algún tipo de relación entre los incidentes.
El accidente se produjo, además, durante una fecha especialmente significativa para Bahamas, que este viernes celebraba el 53° aniversario de su independencia. La jornada de conmemoración nacional quedó atravesada por el dolor y el duelo provocado por la muerte de los diez ocupantes de la aeronave.
“Nos encontramos bajo una nube de dolor inmenso. Esta jornada de festejo se ha transformado en una jornada de duelo”, expresó el primer ministro Philip Brave Davis durante una conferencia de prensa.
El mandatario transmitió sus condolencias a las familias de las víctimas y aseguró que las autoridades acompañarán a quienes perdieron a sus seres queridos mientras continúa la investigación para esclarecer las circunstancias de la tragedia.
Los equipos especializados permanecen trabajando sobre los restos de la aeronave y analizan diferentes elementos que permitan determinar las causas del accidente. Paralelamente, las autoridades aeronáuticas investigan el incidente ocurrido horas antes con el otro avión de Flamingo Air y buscan establecer si existe alguna vinculación entre ambos episodios registrados durante la misma jornada.
