24 junio, 2026
Comodoro Rivadavia, Chubut
Género Producción

Por primera vez, una investigadora de ciencias sociales trabajará dentro de una cámara pesquera

María Soledad Schulze se convirtió en la primera investigadora de ciencias sociales del CONICET en incorporarse bajo la modalidad “Investigadora en Empresa”, un esquema históricamente reservado a disciplinas como la biología, la química o la física.

Lo hará en articulación con la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP), donde desarrollará un proyecto orientado a analizar las condiciones socio-laborales del sector pesquero en Chubut.

La firma del convenio representa un doble avance: por un lado, amplía la presencia de las ciencias sociales en espacios productivos estratégicos y, por otro, visibiliza el rol de las mujeres en ámbitos vinculados a una actividad históricamente masculinizada como la pesca industrial.

Investigadora del CONICET con sede en la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB), Schulze dirige desde 2019 el Grupo de Estudios de Pesquerías del Litoral Atlántico (GEPLA) e impulsa el Observatorio del Sistema Pesquero Argentino (OSPA), desde donde viene estudiando las transformaciones laborales y territoriales que generó el auge de la pesca del langostino en la Patagonia.

“Este tipo de convenios suelen implementarse en disciplinas tradicionales como la física, la química o la biología, y no tanto desde las ciencias sociales. Por eso impulsamos durante más de un año las gestiones necesarias para que profesionales de esta área pudieran incorporarse a este esquema de trabajo”, explicó la investigadora.

El proyecto que desarrollará se denomina “La actividad pesquera industrial en Argentina. Diagnósticos socio-laborales con foco en la cadena del langostino en Chubut (2006-2027)” y buscará generar indicadores vinculados a la realidad de trabajadores y trabajadoras del sector, tanto en plantas de procesamiento como a bordo de embarcaciones.

La iniciativa apunta a producir información estratégica sobre educación, empleo, condiciones laborales y dinámicas productivas, con el objetivo de diseñar herramientas que permitan mejorar la calidad del trabajo en una de las actividades económicas más importantes de la provincia.

Desde CAPIP destacaron que la incorporación de una investigadora responde a una visión basada en la generación de conocimiento para la toma de decisiones. “Estamos convencidos de que la mejora continua solo es posible trabajando de manera conjunta entre el sector productivo y el sistema científico”, sostuvo el presidente de la entidad, Agustín de la Fuente.

La experiencia marca un antecedente inédito para el sistema científico nacional y para las ciencias sociales, al tiempo que pone en valor el aporte de las investigadoras en espacios donde las mujeres aún continúan enfrentando desafíos para alcanzar mayor representación.