El aumento ronda hasta el 5% y responde a la escalada del precio internacional del petróleo. El ajuste ya comenzó a reflejarse en los surtidores del país.
Los precios de nafta y gasoil volvieron a subir en las estaciones de servicio, con incrementos que llegan hasta el 5%, impulsados por la suba del petróleo a nivel internacional, en un contexto marcado por la tensión geopolítica en Medio Oriente.
El valor del barril de crudo volvió a superar los 100 dólares, lo que comenzó a trasladarse a los surtidores y genera un nuevo impacto en el bolsillo de los consumidores.
Según los nuevos valores estimados, la nafta súper pasó de $1.717 a alrededor de $1.777 por litro, mientras que la nafta premium aumentó de $1.881 a cerca de $1.947, lo que representa un incremento promedio cercano al 3,5%.
En el caso del diésel, el ajuste fue más alto. El gasoil común subió de $1.768 a aproximadamente $1.856 por litro, mientras que el gasoil euro pasó de $1.966 a unos $2.064, con una suba cercana al 5%.
Desde el sector energético explican que la escalada del petróleo genera un doble efecto para la economía argentina: por un lado mejora los ingresos por exportaciones —especialmente a partir de la producción de Vaca Muerta— pero, al mismo tiempo, presiona sobre la inflación y el costo de vida debido al impacto en los combustibles.
En este escenario, YPF, que concentra más del 50% del mercado, anticipó que aplicará una estrategia de “micropricing”, es decir, ajustes graduales y periódicos en los precios para evitar subas bruscas.
El presidente de la compañía, Horacio Marín, explicó que el objetivo es analizar los valores día a día y semana a semana, utilizando un sistema de promedio móvil que permita amortiguar los picos de aumento o baja del petróleo internacional.
Sin embargo, especialistas del sector advierten que si el precio del crudo se mantiene por encima de los 100 dólares, es probable que continúe la presión sobre los precios de los combustibles en los próximos meses.
