La provincia de Santa Cruz explotó políticamente este viernes: el gobierno de Claudio Vidal confirmó que no puede pagar los sueldos completos a los estatales y decidió desdoblarlos.
El anuncio cayó como una bomba entre los trabajadores y expuso el cuadro crítico de una administración que ya venía golpeada por la derrota electoral y tensiones internas.
Mientras el malestar crece en la administración pública, el municipio de Río Gallegos también pegó el volantazo: declaró emergencia administrativa y económica hasta 2026, congeló ingresos de personal y empezó a recortar nombramientos políticos. La señal es clara: las cuentas no cierran en ningún lado.
Paga en dos tramos y con retraso
El Ministerio de Economía provincial informó que los sueldos se acreditarán recién el 4 de noviembre, mientras que los cargos superiores deberán esperar hasta el 10. La reacción de los gremios fue inmediata: el desdoblamiento instaló incertidumbre y enojo en toda la administración pública.
La explicación oficial no dejó lugar a dudas:
— Los recursos no alcanzan para cumplir con los salarios en tiempo y forma.
La Provincia acusa una fuerte caída en las transferencias de Nación y una merma del 30% en las regalías petroleras entre enero y septiembre. En una provincia totalmente dependiente de esos ingresos, el ajuste golpeó de lleno.
Vidal arrinconado: crisis fiscal y derrota política
A la crisis financiera se le suma un escenario político delicado: Vidal quedó tercero en las elecciones legislativas de octubre y su gabinete ya muestra chispazos internos, con cambios de funcionarios y pases de factura por la derrota.
El gobernador intenta ordenar el tablero, pero necesita oxígeno nacional. Sin embargo, no figura entre los primeros mandatarios que serán recibidos por el ministro del Interior, Diego Santilli, y su única puerta de acceso al Gobierno es Karina Milei, con quien la relación quedó helada durante la campaña.
Vidal intentó justificar la situación:
— “Antes los gobernadores levantaban el teléfono y Nación mandaba fondos. Nosotros pagamos con recursos propios y aun así dimos paritarias por encima de la inflación”, dijo.
Pero el desdoblamiento salarial habla por sí solo.
Río Gallegos también aprieta el cinturón
Mientras tanto, el intendente Pablo Grasso decretó emergencia económica hasta 2026: congelamiento de planta, freno a nuevos ingresos, recorte de nombramientos políticos y revisión de toda la estructura municipal.
Según el informe oficial, el municipio perdió 10,4% de ingresos reales respecto de 2023, con inflación del 25% y paritarias que superaron el 29%. El Concejo Deliberante, presidido por Soledad Kamu, respaldó el ajuste y en pocos días ya quedaron 38 nombramientos fuera de funciones.
Kamu aclaró que no habrá despidos de planta permanente, pero sí una poda de cargos políticos.
Santa Cruz atraviesa una de las crisis fiscales más duras de los últimos años. Con regalías en baja, menos fondos nacionales y una economía regional frenada, la administración Vidal enfrenta un escenario donde cada semana se vuelve más difícil sostener los pagos.
