12 febrero, 2026
Comodoro Rivadavia, Chubut
Sociedad

Llamado a la comunidad para acompañar a Marina Pérez Botel: “El dolor es desgarrador”

Desde hace casi nueve años, la comunicadora Marina Pérez Botel convive con una enfermedad crónica que afecta su movilidad y su calidad de vida. Con tratamientos prolongados, altos costos en medicación y una situación económica compleja, solicita el acompañamiento solidario de la comunidad para poder continuar con su atención médica.

Desde hace casi una década, la comunicadora radial Marina Pérez Botel atraviesa una compleja situación de salud que fue transformando por completo su vida cotidiana. Una lesión en la columna sufrida en 2017 marcó el inicio de un largo camino de tratamientos, intervenciones médicas y dolor persistente, que hoy la obligan a depender de medicación de alto costo para poder sostener una mínima calidad de vida.

Con el paso de los años, su movilidad se vio seriamente reducida. “Paso mucho tiempo en silla de ruedas; a veces puedo caminar con bastón”, explicó. A pesar de haber atravesado distintas intervenciones quirúrgicas, los resultados no fueron los esperados y el dolor se volvió una constante.

Entre los diagnósticos médicos que recibió se encuentra la espondilitis anquilosante, una patología inflamatoria crónica que compromete la columna vertebral y genera un desgaste físico permanente. “Sin la medicación no puedo estar ni sentada ni parada”, relató. Desde hace casi nueve años se encuentra bajo tratamiento con morfina para poder sobrellevar el dolor.

Pérez Botel cuenta con Certificado Único de Discapacidad y desde hace casi dos años inició el trámite para acceder a una pensión por discapacidad, con el objetivo de afrontar los costos de sus medicamentos. Sin embargo, el proceso administrativo aún no tuvo avances significativos. También solicitó cobertura de PAMI, pero el pedido fue denegado tras una evaluación médica que, según expresó, no contempló la totalidad de sus estudios.

La enfermedad también impactó de lleno en su vida laboral. Durante muchos años trabajó extensas jornadas en una radio católica de la ciudad, pero hoy solo puede realizar tareas limitadas. “Antes trabajaba hasta 12 horas por día. Ahora hago lo que puedo”, señaló, y explicó que la reducción de ingresos agravó aún más su situación económica.

En cuanto al acompañamiento institucional, indicó que recibió respuestas parciales. Desde el ámbito provincial obtuvo un subsidio que agradece, aunque aclaró que resulta insuficiente frente a los gastos que debe afrontar de manera mensual.

A lo largo de su vida, Marina Pérez Botel mantuvo un fuerte compromiso comunitario, acompañando a familias y niños en distintos barrios de Comodoro Rivadavia, como en la capilla El Nazareno del barrio Balcón del Paraíso. Hoy, atraviesa este momento con escasa red de contención familiar y vive sola.

“El dolor es desgarrador y agota mucho, física y emocionalmente”, expresó. Actualmente continúa su seguimiento médico con un neurocirujano en el ámbito privado, debido a la escasez de especialistas disponibles en el sistema público, lo que implica un costo difícil de sostener. Además, señaló que no le fueron indicadas sesiones de kinesiología, fundamentales para recuperar movilidad.

Ante este panorama, la comunicadora realizó un pedido solidario a la comunidad para poder reunir el dinero necesario para la próxima compra de su medicación. “Mi enfermedad no se detiene y el tratamiento tampoco. Por eso este pedido es un SOS”, concluyó.

Quienes deseen colaborar pueden hacerlo a través del alias informado por la propia entrevistada: Alias: mar.cielo.79