La investigación por la desaparición de Pedro Kreder (79) y Juana Morales (69) sumó un nuevo giro que genera más desconcierto que certezas. El ministro de Seguridad de Chubut, Héctor Iturrioz, confirmó que las huellas encontradas cerca del lugar donde apareció la camioneta no pertenecían a la pareja, sino a un grupo de corredores que suelen entrenar por la zona.
Además, desmintió otra de las pistas que había circulado en las últimas horas: la supuesta fogata que se creía reciente. “Era de antigua data. Se notaba que se habían comido un asado hace mucho tiempo. Me parece inverosímil pensar que Pedro y Juana, extraviados, se pusieran a comer un asado”, sostuvo el funcionario.
“No tenemos a ciencia cierta hacia dónde caminaron”
A 13 días de la desaparición, el ministro reconoció que no hay ninguna pista firme sobre qué rumbo tomaron los jubilados. “No tenemos a ciencia cierta hacia dónde caminaron”, admitió.
Iturrioz señaló que la hipótesis más fuerte sigue siendo la pérdida accidental, aunque no se descarta un hecho delictivo.
“El fiscal abrió dos líneas de investigación en paralelo: una por posible homicidio y otra por extravío. Pero lo cierto es que no hay evidencia de violencia: la camioneta estaba cerrada con llave, sin daños y con dinero adentro”, explicó.
Falsas pistas y malestar en el operativo
Durante los rastrillajes también se descartó el testimonio de un hombre que aseguró haber visto una camioneta similar a la de Pedro salir del basural. Las imágenes de las cámaras de seguridad y el análisis de la ruta 1 no confirmaron esa versión.
Iturrioz relató que los equipos de búsqueda recorrieron desde el primer refugio hasta la escollera, tras un llamado anónimo al 134 que hablaba de una posible “actividad delictiva”, pero no se hallaron rastros. “Los refugios estaban normales y llenos de gente. No hubo novedades relevantes”, precisó.
El ministro confirmó que las huellas talle 36 que se creían de Juana eran de una funcionaria policial integrante de un grupo de runners que entrena en la zona.
“Iban a pasar un día de campo”
Dentro del vehículo hallaron todo el equipamiento para acampar: carpa, bolsas de dormir y provisiones. “Iban a pasar un día de campo. Todo estaba prolijo, sin uso, ni una estaca clavada. No hay signos de apuro ni de pelea”, afirmó Iturrioz.
El ministro también apuntó contra el Ejército Argentino, generando tensión entre las fuerzas. “El Ejército nos prestó transporte, pero nos cobró el combustible. Eso no es colaborar”, cuestionó.
Al mismo tiempo, reconoció que Prefectura Naval “sí colaboró con una hora y media de vuelo”.
Con cada día que pasa, la incertidumbre crece. No hay rastros de Pedro ni de Juana, y el caso que conmueve a toda la Patagonia parece alejarse de las certezas para entrar en un terreno de incógnitas.
