19 julio, 2026
Comodoro Rivadavia, Chubut
Generales Política

Estados Unidos rompió el silencio tras la polémica por la bandera de Malvinas

El gobierno de Estados Unidos se refirió por primera vez a la controversia que generó la exhibición de una bandera de las Islas Malvinas durante el partido entre Argentina e Inglaterra por el Mundial 2026.

A través del Departamento de Estado, Washington aclaró que no interviene en las expresiones de los hinchas durante los eventos deportivos y ratificó que su postura sobre la disputa de soberanía no sufrió modificaciones.

La imagen de la bandera, desplegada por simpatizantes argentinos en una de las tribunas, tuvo una amplia repercusión en redes sociales y medios internacionales, además de generar reacciones tanto en Argentina como en el Reino Unido.

La postura de Estados Unidos

Desde el Departamento de Estado señalaron que “Estados Unidos no toma posición sobre símbolos exhibidos por hinchas en eventos deportivos” y remarcaron que la política oficial sobre la cuestión Malvinas “permanece sin cambios”.

De esta manera, Washington buscó despegarse de la polémica surgida tras el encuentro, al tiempo que mantuvo su histórica posición respecto del diferendo entre Argentina y el Reino Unido.

Qué ocurrió con la bandera

La bandera fue desplegada por un grupo de hinchas argentinos durante la semifinal frente a Inglaterra. Según trascendió, la FIFA ordenó retirarla para evitar incidentes, aunque aclaró que el paño no contenía consignas políticas explícitas, por lo que no fue considerado una infracción directa al reglamento.

Medios británicos informaron que la Federación Inglesa manifestó su preocupación por la presencia del símbolo, mientras que la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) evitó realizar comentarios y sostuvo que se trató de una manifestación espontánea de los simpatizantes.

Repercusiones políticas

El episodio también generó repercusiones en el ámbito político argentino.

Desde el oficialismo señalaron que la bandera refleja el histórico reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas, mientras que otros sectores cuestionaron que un evento deportivo sea utilizado para expresar reivindicaciones de carácter político.

Por su parte, el canciller Pablo Quirno sostuvo que la cuestión Malvinas debe seguir tratándose por los canales diplomáticos, aunque reafirmó el reclamo argentino ante las Naciones Unidas.

Mientras tanto, en el Reino Unido algunos dirigentes reclamaron sanciones deportivas, aunque otros pidieron moderación al recordar que la FIFA no consideró que la exhibición de la bandera constituyera una violación de su reglamento.