24 mayo, 2026
Comodoro Rivadavia, Chubut
Generales

Elevan a amarilla la alerta por el volcán Nevado de Longaví y monitorean más de 400 sismos en Chile

Organismos argentinos y chilenos elevaron este sábado el nivel de alerta técnica del volcán Nevado de Longaví de verde a amarillo, luego de detectarse una fuerte actividad sísmica en la zona cordillerana cercana al norte de la provincia de Neuquén.

La medida fue confirmada por el Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR), a través del Observatorio Argentino de Vigilancia Volcánica, en coordinación con el Observatorio Volcanológico de los Andes del Sur de Chile (OVDAS).

Según detallaron los organismos técnicos, en los últimos días se registraron más de 400 sismos asociados al fracturamiento de roca dentro del sistema volcánico, en un episodio considerado el más energético desde que comenzó el monitoreo instrumental del volcán.

El evento de mayor magnitud ocurrió el pasado 20 de mayo y alcanzó una magnitud local de 4,3, convirtiéndose en el sismo más fuerte detectado históricamente en este volcán desde el inicio de su vigilancia técnica.

A pesar del incremento de actividad, desde las autoridades aclararon que “no implica una erupción inminente” y remarcaron que, por el momento, “se descarta cualquier tipo de afectación sobre territorio argentino”.

El Nevado de Longaví se encuentra en la región chilena del Maule y es considerado un estratovolcán. Las localidades argentinas más cercanas son Pichi Neuquén, Manzano Amargo, Varvarco y Coyuco-Cochico, ubicadas entre 50 y 100 kilómetros de distancia.

Los especialistas explicaron que la nueva actividad sísmica se concentra entre 4 y 5 kilómetros al suroeste del cráter, a una profundidad cercana a los 3 kilómetros, lo que evidencia una inestabilidad interna superior a la habitual.

Además de los movimientos tectónicos, también se detectaron sismos vinculados a dinámica de fluidos volcánicos, aunque de baja energía. Sin embargo, las cámaras instaladas en las inmediaciones del volcán no registraron hasta ahora cambios visibles en la superficie.

Aunque no existen registros históricos recientes de erupciones, estudios geológicos indican que el volcán tuvo actividad explosiva hace aproximadamente 6.600 años, generando cenizas y flujos piroclásticos en la región.