María Luisa Torres, esposa de Juan Carlos Gutiérrez, el marinero que cayó al mar desde el buque congelador “Luca Mario”, rompió el silencio tras el cierre del operativo de búsqueda: “no tengo un cuerpo, no tengo nada”. La familia, acompañada por el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), insiste en que la búsqueda debería reanudarse.
«Hasta el día de hoy sigo sin entender por qué mi esposo no está; no tengo un cuerpo, no tengo nada para decir qué pasó con él». Con esas palabras, María Luisa Torres describió el drama que atraviesa desde el 30 de junio, cuando su esposo, Juan Carlos Gutiérrez, de 46 años, cayó al mar desde el buque congelador «Luca Mario» mientras navegaba frente Santa Cruz.
El operativo de búsqueda, que durante siete días movilizó cinco buques y un avión sobre una superficie superior a 17.000 kilómetros cuadrados, fue finalizado por la Prefectura Naval Argentina sin resultados. Sin embargo, la familia no pierde la esperanza y pide que las tareas sean retomadas.
Torres recordó que la última comunicación con su esposo ocurrió horas antes del accidente. Alrededor de las 16:15, Gutiérrez le envió por celular varias fotografías del mar, de la distancia a la costa y del fuerte viento que había en la zona.
«No sé por qué me mandó esas imágenes, pero esas fueron las últimas que tuve de él», relató la mujer, quien confesó que con el paso de los días comenzó a pensar que su marido «tenía algún temor de algo que podía pasar».
Respecto de las circunstancias de la caída, fue contundente: «No sé las circunstancias por las cuales cayó», afirmó.
La noticia que cambió todo
La esposa del marinero también reveló que no fue la empresa armadora la que le informó sobre el accidente, sino que se enteró a través de terceros.
«Me enteré por una persona que había un accidente en el barco de mi esposo. Yo no sabía nada; en ningún momento pensé que fuera él», recordó.
Con el correr de las horas comenzaron a llegarle imágenes y versiones que la hicieron sospechar de lo peor. Intentó comunicarse con Gutiérrez, pero nunca obtuvo respuesta.
La confirmación oficial llegó recién cerca de las 21:30, cuando, según contó, la empresa le informó que su esposo llevaba aproximadamente tres horas en el agua y que lo estaban buscando.
«Ahí empezó toda mi pesadilla», resumió.
Cómo ocurrió el accidente
Juan Carlos Gutiérrez, oriundo de Empedrado, Corrientes, contaba con 20 años de experiencia en la actividad pesquera y formaba parte de la tripulación del buque congelador «Luca Mario», perteneciente a la empresa Solimeno.
El accidente ocurrió el 30 de junio, cuando la embarcación navegaba a unas 145 millas náuticas (268 kilómetros) al este-noreste de Puerto Deseado, en aguas de la provincia de Santa Cruz.
De acuerdo con la reconstrucción realizada por la autoridad marítima, tres tripulantes fueron arrastrados al mar durante maniobras de cubierta en medio de un fuerte temporal.
Dos lograron sujetarse de una red y fueron rescatados por sus compañeros, mientras que Gutiérrez fue arrastrado por la corriente, lo que dio lugar al aviso de «hombre al agua» emitido por el capitán y al despliegue del operativo de búsqueda.
Tras siete días de intensos rastrillajes coordinados por el Subcentro SAR Puerto Deseado, la Prefectura Naval Argentina dio por concluida la búsqueda sin hallar rastros del marinero.
El buque regresó posteriormente a Mar del Plata, donde la tripulación deberá prestar declaración ante la Justicia.
La causa quedó en manos de la Fiscalía Federal de Caleta Olivia, que busca establecer cómo ocurrió el accidente y determinar si existió algún tipo de responsabilidad de terceros.
Mientras tanto, la familia, acompañada por el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), insiste en que la búsqueda debería reanudarse.
«No comprendo por qué mi esposo no está», repitió María Luisa Torres, quien sostiene un único objetivo desde hace casi dos semanas: poder recuperar los restos de su esposo para darle el último adiós.
