La Justicia de Comodoro Rivadavia avanzó este martes en la causa por la muerte del niño Ángel López y resolvió dictar prisión preventiva por seis meses para Mariela Altamirano y Michel González, imputados como coautores del hecho.
La decisión fue tomada por el juez penal Alejandro Soñis durante la audiencia de control de detención y formalización, en la que también se declaró legal la detención de ambos y se dio inicio formal a la investigación.
La acusación fiscal
Según expuso la fiscalía, el hecho ocurrió entre el 1 y el 5 de abril, cuando el menor se encontraba bajo el cuidado de su madre y la pareja de ésta. En ese período, González habría aplicado al menos 20 golpes en la cabeza del niño, provocándole lesiones internas que derivaron en su muerte el 6 de abril.
En base a estos elementos, la calificación provisoria establece homicidio simple para González y homicidio agravado por el vínculo para Altamirano, ambos en calidad de coautores. En el caso de la madre, se le atribuye una omisión de actuar frente a las agresiones.
Los fiscales sostuvieron que existen indicios contundentes en el expediente y remarcaron que las lesiones detectadas en la autopsia son compatibles con un accionar violento.

La postura de las defensas
Las defensas de ambos imputados cuestionaron la calificación legal y la falta de pruebas concluyentes. En el caso de González, su abogado planteó que no hay elementos suficientes para atribuirle el homicidio y que la inflamación cerebral podría tener otras causas.
Por su parte, la defensa de Altamirano también se opuso a la apertura de la investigación, argumentando que no hay evidencia directa de que la mujer haya advertido la gravedad de las lesiones.
Ambas partes solicitaron la libertad con medidas sustitutivas, como presentaciones periódicas ante la Justicia y la prohibición de salir de la ciudad.

Los argumentos para la preventiva
Desde la fiscalía insistieron en la necesidad de la prisión preventiva al considerar que existen riesgos procesales. Señalaron peligro de fuga, dado que los imputados no tendrían arraigo en la ciudad, y riesgo de entorpecimiento, al poder influir sobre testigos.
El juez coincidió con estos argumentos y resolvió mantener a ambos detenidos mientras avanza la causa.

Una causa que recién comienza
Con esta resolución, la investigación entra en una etapa clave para determinar responsabilidades en un caso que generó una profunda conmoción en la comunidad.
Durante los próximos meses, la fiscalía avanzará con la recolección de pruebas y testimonios, en un proceso que buscará esclarecer qué ocurrió en los días previos a la muerte del niño.
