La causa se abrió tras la captura de un tiburón gatopardo, especie declarada Monumento Natural en la provincia. El presunto responsable ya fue identificado.
La Justicia de Chubut abrió una investigación penal inédita por la captura y muerte de un tiburón gatopardo, una especie protegida por ley y declarada Monumento Natural provincial. El caso se inició tras una denuncia presentada por la fundación Sin Azul No Hay Verde y ya tiene a un pescador identificado como sospechoso.
El tiburón gatopardo está protegido por la Ley XI N° 72, que prohíbe su captura o extracción. Sin embargo, el episodio tomó notoriedad pública luego de que el propio pescador publicara imágenes del animal capturado en redes sociales, lo que facilitó la rápida intervención judicial.
La titular de la Unidad Fiscal Ambiental, Florencia Gómez, confirmó que se trata de la primera denuncia penal en la provincia vinculada a la pesca de una especie protegida de tiburón, lo que convierte al caso en un antecedente clave para la protección de la fauna marina.
Según explicó la fiscal, la difusión pública del hecho permitió identificar al presunto responsable el mismo día del incidente, en un trabajo conjunto con la Brigada de Investigaciones de Rawson. Además, indicó que el sospechoso es una persona conocida en el ámbito de la pesca.

Investigación en curso
Actualmente la causa se encuentra en etapa de averiguación preliminar, en la que se reúnen pruebas para determinar si corresponde formular una imputación penal.
Uno de los puntos centrales de la investigación es establecer el lugar exacto donde se produjo la captura del tiburón, ya que ese dato será determinante para definir si el caso seguirá bajo la órbita de la Unidad Fiscal Ambiental o si deberá intervenir la Justicia Federal.
Un caso clave para la protección del mar
Desde la fundación Sin Azul No Hay Verde celebraron el avance de la investigación y destacaron la importancia de que las normas ambientales no queden solo en el papel.
“Las redes sociales sirven para visibilizar, pero es necesario pasar a la acción concreta para proteger el ambiente”, señaló Juan Coustet, integrante de la organización.
El referente ambiental advirtió además sobre el impacto ecológico que genera la muerte de un ejemplar adulto de tiburón gatopardo, ya que se trata de un depredador tope con un ciclo de vida lento y baja tasa de reproducción, lo que vuelve a la especie especialmente vulnerable.

Según explicaron especialistas, la pérdida de estos animales afecta el equilibrio de toda la cadena alimentaria del ecosistema marino patagónico.
El avance de la causa podría marcar un precedente histórico en la defensa de la biodiversidad marina en Chubut, en un contexto donde crece la preocupación por la conservación de las especies del Mar Argentino.
