Boca Juniors sufrió un duro golpe en la Copa Libertadores y encendió las alarmas en el Grupo D tras caer 1-0 frente a Barcelona Sporting Club en Guayaquil.
El equipo dirigido por Claudio Úbeda volvió a mostrar problemas de definición y terminó pagando caro una noche de errores, imprecisiones y falta de contundencia en un partido clave para sus aspiraciones continentales.
El único gol de la noche llegó a los 27 minutos del segundo tiempo, cuando el argentino Héctor Villalba aprovechó una desatención defensiva y definió cruzado para darle la victoria al conjunto ecuatoriano.
Boca tuvo chances, pero volvió a quedarse sin respuestas
El “Xeneize” había comenzado mejor el encuentro y generó situaciones claras, especialmente con Miguel Merentiel, aunque volvió a evidenciar uno de sus principales problemas en esta Libertadores: la falta de eficacia en los metros finales.
La cancha anegada por la lluvia condicionó varios pasajes del juego, pero Boca no logró capitalizar los momentos favorables y terminó desordenándose tras la expulsión de Santiago Ascacibar a los 32 minutos del primer tiempo, luego de una fuerte infracción.
Sin embargo, Barcelona también se quedó con diez jugadores antes del descanso por la expulsión de Milton Celiz tras un codazo sobre Leandro Paredes revisado por el VAR.
En el complemento, Boca volvió a tener oportunidades con Merentiel, Zeballos y Paredes, pero el arquero José Contreras fue una de las figuras de la noche.
Una derrota que complica el panorama
Con esta caída, Boca acumuló su segunda derrota consecutiva en el certamen y quedó obligado a reaccionar rápidamente para no poner en riesgo su clasificación a octavos de final.
El conjunto argentino permanece segundo en el Grupo D con seis puntos, mientras que Barcelona consiguió sus primeras unidades y volvió a meterse en la pelea.
Ahora, Boca deberá afrontar un partido decisivo ante Cruzeiro el próximo 19 de mayo en La Bombonera, en un contexto de creciente presión futbolística y cuestionamientos por el rendimiento del equipo.
