24 julio, 2026
Comodoro Rivadavia, Chubut
Género

Acosó, persiguió e incumplió restricciones judiciales: quedó detenido por tres meses

La Justicia de Trelew dictó tres meses de prisión preventiva para un hombre acusado de hostigar, perseguir y amenazar de manera reiterada a una mujer, en un caso de violencia de género en el que, según la investigación, desobedeció en varias oportunidades las medidas de protección que habían sido ordenadas para resguardar a la víctima.

La decisión fue adoptada durante una audiencia de control de detención, donde el Ministerio Público Fiscal sostuvo que el imputado mantuvo una conducta persistente de acoso pese a las restricciones judiciales vigentes.

Una investigación iniciada en mayo

La fiscal general Julieta Gamarra explicó que la investigación comenzó en mayo, luego de que el hombre no aceptara el rechazo de la mujer a mantener una relación sentimental.

A partir de entonces, la Fiscalía le atribuye una serie de episodios de hostigamiento, persecuciones, amenazas, daños y hurtos, que derivaron en una primera acusación penal y en la imposición de medidas de protección para la víctima.

Entre ellas se dispusieron prohibiciones de acercamiento y de todo tipo de contacto, órdenes que, según la acusación, fueron incumplidas de manera reiterada.

Incumplió las restricciones y volvió a acercarse

La causa señala que el acusado ya había sido detenido por desobedecer las medidas judiciales y que, posteriormente, la prisión preventiva fue reemplazada por arresto domiciliario.

Más adelante recuperó la libertad bajo estrictas condiciones, entre ellas el uso de una tobillera electrónica con sistema de monitoreo dual, que permitía alertar a la víctima ante cualquier acercamiento.

Ese beneficio fue concedido debido a que el imputado es el cuidador exclusivo de un niño con un grave problema de salud.

Sin embargo, para la Fiscalía, desde el 1 de julio volvió a incumplir las restricciones y protagonizó al menos cinco nuevos episodios de persecución y hostigamiento.

Según la investigación, se presentó en distintos lugares que la mujer frecuentaba, como su trabajo, un gimnasio e incluso el domicilio de un amigo. En una de esas ocasiones, presuntamente la amenazó de muerte exigiéndole que devolviera pertenencias.

También habría difundido fotografías de la víctima a través de aplicaciones de mensajería y redes sociales, incrementando el temor y la sensación de vulnerabilidad que ella manifestó durante la investigación.

La jueza ordenó la prisión preventiva

El Ministerio Público Fiscal solicitó la apertura de una nueva investigación por cinco hechos de desobediencia judicial, uno de ellos en concurso con el delito de amenazas, además de requerir la prisión preventiva por considerar que existían riesgos de fuga y de entorpecimiento del proceso.

La jueza Mirta Moreno hizo lugar al planteo al entender que las medidas adoptadas previamente no habían logrado frenar la conducta del imputado.

Durante la audiencia señaló que el acoso modificó por completo la vida cotidiana de la mujer, quien incluso debió cambiar de domicilio para intentar protegerse.

Para la magistrada, existían elementos suficientes para sostener la probabilidad de autoría y no resultaba viable una medida menos gravosa que la prisión preventiva.

En consecuencia, dispuso la apertura formal de la investigación y ordenó que el acusado permanezca detenido por el plazo inicial de tres meses, mientras continúa la causa.