La secretaria de Gobierno había anticipado en una conferencia de prensa los temas que el Ejecutivo esperaba aprobar en el Concejo Deliberante. Ezequiel Cufré y Omar Lattanzio cuestionaron la falta de diálogo previo y reclamaron que los funcionarios concurran a explicar las iniciativas antes de solicitar respaldo legislativo.
La secretaria de Gobierno de Comodoro Rivadavia, Jordana Mrla, quedó en el centro de las críticas durante la última sesión ordinaria de octubre del Concejo Deliberante. Distintos concejales cuestionaron que el Ejecutivo reclamara acompañamiento para una serie de proyectos sin haber generado previamente instancias de diálogo y explicación con los integrantes del cuerpo legislativo.
La controversia se originó en una conferencia de prensa que Mrla había ofrecido 24 horas antes, en la que enumeró las iniciativas que el Municipio esperaba ver aprobadas. Entre ellas mencionó la prórroga de la emergencia económica, la extensión del contrato con Transporte Diadema, la ampliación del plazo de implementación del contrato con MR, el aumento del boleto y el camino petrolero.
El planteo generó respuestas durante la sesión, donde los concejales marcaron diferencias entre solicitar respaldo político y respetar los mecanismos institucionales de discusión.
“No se puede pretender un acompañamiento a ojos cerrados”
El primero en cuestionar públicamente el pedido fue Ezequiel Cufré, quien puso el foco en la relación entre el Ejecutivo y el Concejo Deliberante.
“¿A qué acompañamiento se refiere? Esto es un poder del Estado y se debe el respeto a las formas”, planteó.
El concejal recordó que el cuerpo legislativo había acompañado al Municipio en discusiones complejas, como la readecuación presupuestaria, pero destacó que en esas oportunidades los funcionarios participaron de las reuniones de comisión, brindaron información, respondieron consultas y aceptaron modificaciones.
“Algunos proyectos ingresaron ayer y no vino nadie”, lamentó.
En ese sentido, reclamó que se respete la división de poderes y cuestionó la posibilidad de exigir respaldo legislativo sin que existan instancias suficientes para analizar las propuestas.
“No se puede pretender un acompañamiento a ojos cerrados”, sostuvo.
Lattanzio: “Nosotros también estamos a dos cuadras”

Omar Lattanzio también se sumó a los cuestionamientos y recurrió a una ironía para responderle a la secretaria de Gobierno.
El concejal repasó los anuncios realizados por Mrla y contrastó la agenda anticipada por la funcionaria con los asuntos que finalmente no serían tratados en la sesión. Según enumeró, la emergencia económica, el aumento del boleto y el camino petrolero tampoco avanzarían en esa jornada.
En ese contexto, recordó un planteo que le habían hecho desde el Municipio sobre la posibilidad de acercarse a consultar expedientes de Obras Públicas.
“Así como a mí me dijeron que la Municipalidad está a dos cuadras para ir a ver los expedientes de Obras Públicas, le digo a Mrla que nosotros también estamos a dos cuadras. Que venga a explicar las cosas”, expresó.
Lattanzio también cuestionó la falta de un dictamen legal para uno de los asuntos anunciados y puso en duda que pudiera asegurarse su tratamiento antes de completar los pasos administrativos correspondientes.
“¿Cómo puede decir que vamos a tratar algo?”, se preguntó.
El reclamo por el diálogo institucional
Los cuestionamientos a Mrla se produjeron durante el debate por la nueva prórroga del contrato de Transporte Diadema, una iniciativa que también había generado críticas por la ausencia de funcionarios municipales y la falta de instancias previas de trabajo con los concejales.
La discusión dejó expuesta una diferencia sobre la relación entre ambos poderes: mientras el Ejecutivo busca respaldo para avanzar con su agenda de gestión, parte de los concejales reclama que los proyectos lleguen acompañados de información, explicaciones y espacios de discusión antes de su tratamiento.
La polémica también puso en evidencia que los anuncios públicos sobre la agenda legislativa no garantizan que los temas estén en condiciones de ser debatidos o aprobados.
El reclamo de los ediles tuvo un mensaje concreto para la secretaria de Gobierno: la cercanía física entre la Municipalidad y el Concejo Deliberante no reemplaza el diálogo institucional ni los procedimientos necesarios para discutir las iniciativas del Ejecutivo.
