18 octubre, 2026
Comodoro Rivadavia, Chubut
Generales Sociedad

Día de la Madre: tener hijos dejó de ser un mandato y cambian las formas de maternar

La caída de los nacimientos, la postergación de la maternidad y la búsqueda de mayor autonomía muestran una transformación profunda en la manera de construir familia. Cada vez más mujeres buscan criar sin resignar trabajo, proyectos personales ni cargar solas con las tareas de cuidado.

El Día de la Madre llega este domingo atravesado por un cambio cultural que se refleja también en los números: en Argentina, los nacimientos descendieron casi un 50% en la última década, al pasar de 777.012 en 2014 a 413.135 en 2024.

A ese fenómeno se suma una tasa de fecundidad de 1,3 hijos por mujer y una maternidad cada vez más tardía, en un contexto donde formar una familia dejó de responder a un único mandato social.

Según un informe difundido por Agencia Noticias Argentinas, el 78% de las personas en edad de procrear considera que no todas quieren ser madres o padres, mientras que el 67% entiende que tener hijos ya no constituye una obligación.

La transformación no implica necesariamente un rechazo a la maternidad, sino una mayor planificación. Trabajo, vivienda, estabilidad económica, deseo real y redes de apoyo aparecen cada vez más como condiciones que pesan al momento de decidir si tener hijos y cuándo hacerlo.

Maternar sin renunciar a la autonomía

Uno de los cambios más visibles pasa por la búsqueda de equilibrio entre maternidad, desarrollo personal y trabajo.

Muchas mujeres ya no quieren que criar implique abandonar sus propios proyectos ni asumir en soledad la totalidad de las tareas de cuidado. En ese escenario, también cobran fuerza nuevas redes de acompañamiento entre familias, amistades y comunidades.

La consultora Trendsity define este fenómeno como “tribus de crianza”: grupos que permiten compartir experiencias, consejos y soluciones frente a los desafíos cotidianos de maternar.

Al mismo tiempo, en redes sociales reaparecen modelos familiares más tradicionales. Para la especialista Mariela Mociulsky, esa tendencia no necesariamente expresa un deseo de volver a antiguos roles de género, sino una búsqueda de contención, presencia familiar y menor soledad durante la crianza.

La idea central es que autonomía y familia ya no tienen por qué aparecer como términos opuestos.

Una fecha que también se resignifica

Los cambios también alcanzan la propia idea de cuidado. Las familias ensambladas, las maternidades diversas y las redes afectivas muestran que los vínculos pueden construirse de múltiples maneras.

En ese marco, el Día de la Madre deja de representar una única experiencia y empieza a reflejar distintas formas de criar, acompañar y cuidar.

La transformación social plantea así una mirada diferente sobre la fecha: ser madre ya no aparece necesariamente como un destino obligatorio, sino como una elección que puede asumir múltiples formas y que requiere condiciones para ser vivida con mayor autonomía y acompañamiento.