La abogada y activista habló desde el hospital tras recibir cuatro disparos en Bolivia. Denunció antecedentes de violencia por parte de Fernando Cerimedo, con quien mantenía una relación, y aseguró estar embarazada. El exasesor de Javier Milei fue detenido mientras la Justicia investiga el ataque.
La abogada y activista política Nadia Beller brindó su testimonio desde el hospital donde permanece internada luego de haber sido atacada a balazos en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. Según relató, recibió cuatro disparos y logró sobrevivir permaneciendo inmóvil en el suelo para hacer creer a los atacantes que estaba muerta.
“Me tiré al piso y fingí que me mataron. Me quedé media hora sin moverme”, contó Beller ante un medio de comunicación boliviano, cuya presencia solicitó en el centro de salud porque, aseguró, teme por su seguridad.
En paralelo, Fernando Cerimedo, exasesor de Javier Milei y pareja de Beller, fue detenido en el marco de la investigación. De acuerdo con la información conocida hasta el momento, las autoridades buscan establecer su eventual vinculación con el ataque.
Beller denunció episodios previos de violencia de género
En su declaración, Beller no se limitó a reconstruir el ataque. También describió un contexto previo de violencia dentro de la relación que mantenía con Cerimedo.
La activista afirmó que en abril descubrió conversaciones de su pareja con otra mujer y que, tras confrontarlo, él la habría agredido físicamente. “Fue la primera vez que me ahorcó”, denunció.
También aseguró que posteriormente sufrió un nuevo episodio de violencia física y sostuvo que Cerimedo habría intentado condicionarla emocionalmente con amenazas de suicidio si ella lo denunciaba.
Se trata de acusaciones realizadas públicamente por Beller que deberán ser investigadas y determinadas judicialmente.
Aseguró que está embarazada
Durante la entrevista, Beller reveló además que cursa un embarazo de cuatro semanas y afirmó que Cerimedo estaba al tanto.
Según su relato, ambos habían acudido al hospital un día antes del ataque debido a una descompensación que ella vinculó con las discusiones que mantenían. Allí, aseguró, se realizó una ecografía.
Este elemento incorpora otra dimensión de vulnerabilidad al caso y forma parte de la declaración que ahora deberá ser analizada por los investigadores.
El ataque y una maniobra para sobrevivir
Beller explicó que había concurrido a un hotel de la zona de Canal Isuto para encontrarse con personas que supuestamente pretendían entregarle información.
Al salir del establecimiento fue atacada a tiros. Según su testimonio, recibió cuatro impactos en distintas partes del cuerpo y decidió permanecer inmóvil para evitar que los agresores volvieran a dispararle.
La mujer sostuvo que uno de los atacantes incluso habría dudado sobre acercarse nuevamente para asegurarse de que estuviera muerta.
También denunció que durante el ataque le sustrajeron su teléfono celular, donde, según afirmó, conservaba pruebas de episodios de violencia que atribuía a Cerimedo, además de documentación vinculada con otras denuncias.
“Tengo miedo de que vengan a terminar lo que empezaron”
Desde su internación, Beller pidió públicamente mayores medidas de protección y reclamó la intervención de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
“Estoy segura de que si yo no doy esta declaración, van a venir y me van a rematar”, manifestó.
Además de las denuncias relacionadas con la violencia que dijo haber sufrido, Beller formuló graves acusaciones sobre presuntos hechos de corrupción y vínculos políticos en Bolivia. Esas afirmaciones corresponden a su testimonio y, al igual que el resto de las imputaciones realizadas públicamente, requieren corroboración judicial independiente.
La investigación deberá ahora reconstruir las circunstancias del ataque, identificar a sus autores materiales y determinar si existieron instigadores.
El caso adquiere especial gravedad por el relato de violencia previa en el ámbito de una relación de pareja, un elemento que deberá ser incorporado a la investigación con perspectiva de género para establecer si el ataque se inscribe en una escalada de violencia y si corresponde analizarlo como una posible tentativa de femicidio.
