28 julio, 2026
Comodoro Rivadavia, Chubut
Comodoro Sociedad

UTA exige incorporar a los 344 trabajadores mientras escala la disputa por el transporte

A pocos días del inicio de la nueva concesión del transporte urbano de pasajeros en Comodoro Rivadavia, la transición entre Patagonia Argentina y Sol Bus (Grupo MR) continúa sumando capítulos de tensión.

Mientras la UTA mantiene el estado de alerta y movilización por la situación de unos 75 trabajadores que podrían quedar fuera del traspaso inicial, la empresa saliente endureció su postura y advirtió que, si la Justicia le da la razón en la demanda contra la licitación, el Municipio enfrentará un complejo escenario judicial.

En paralelo, Patagonia Argentina presentó una nueva acción de amparo para acceder al denominado plan de implementación de la empresa adjudicataria, documento que considera clave para determinar si se modificaron las condiciones con las que Grupo MR obtuvo la concesión.

Patagonia cuestiona el plan de implementación

El abogado de Patagonia Argentina, José María Ferreira de las Casas, explicó que el expediente de la licitación ya fue requerido por el Juzgado Contencioso Administrativo y sostuvo que el objetivo es verificar si el plan de implementación presentado por Grupo MR coincide con la propuesta original.

Según indicó, el pliego hace referencia a un plan presentado con la oferta y a otro posterior a la adjudicación, por lo que buscan establecer si ambos mantienen las mismas condiciones.

La principal duda gira en torno al inicio del servicio con 95 colectivos, cuando el pliego contempla una flota de 121 unidades.

De acuerdo con el letrado, si la empresa adjudicataria obtuvo la licitación comprometiéndose a contar con la totalidad de los vehículos y luego ese esquema fue modificado, ese cambio podría tener relevancia dentro del proceso judicial.

También cuestionó que el Municipio rechazara los pedidos de acceso al expediente administrativo, situación que motivó la presentación de un amparo específico.

La discusión por los trabajadores

Uno de los principales focos del conflicto sigue siendo la situación laboral del personal de Patagonia Argentina.

Mientras el Municipio sostiene que la incorporación del personal acompañará la implementación gradual del nuevo sistema de transporte, la empresa saliente asegura que el pliego obliga a absorber a la totalidad de los trabajadores.

Ferreira de las Casas rechazó además las versiones que indican que Patagonia debería afrontar indemnizaciones.

“Patagonia no tiene que despedir a nadie porque toda la gente debe ser absorbida por la empresa ganadora de la licitación. Si el problema lo generó el Municipio, es el Municipio quien debe resolverlo”, sostuvo.

En paralelo al proceso de transición, Patagonia Argentina mantiene la demanda mediante la cual solicita la nulidad de toda la licitación.

Según explicó su abogado, Grupo MR tiene plazo hasta el 8 de agosto para responder la demanda, mientras que el Municipio podrá hacerlo hasta el 11 de agosto.

Consultado sobre las consecuencias de un eventual fallo favorable, Ferreira de las Casas afirmó que la anulación de la licitación no implicaría automáticamente el regreso de Patagonia como prestataria del servicio, aunque advirtió que abriría un nuevo frente judicial.

“Si la Justicia nos da la razón, el Municipio tendrá que atajar el tsunami”, expresó, al señalar que la empresa impulsaría una demanda por daños y perjuicios contra la Municipalidad y contra los funcionarios que aprobaron la adjudicación.

UTA insiste en que deben incorporarse los 344 trabajadores

En este contexto, la Unión Tranviarios Automotor (UTA) ratificó el estado de alerta y movilización y volvió a reclamar que se respete la incorporación de los 344 trabajadores contemplados en el pliego de la licitación.

El secretario de Prensa y Difusión del gremio, Alejandro Quintero, sostuvo que alrededor de 70 a 75 empleados quedarían sin continuidad laboral en la primera etapa del traspaso debido a que Grupo MR iniciará el servicio con 95 colectivos.

Según explicó, el pliego establece la incorporación de 121 unidades y del total del personal, sin prever un ingreso escalonado de trabajadores.

Pese al conflicto, desde UTA aclararon que no impulsarán medidas de fuerza que afecten el servicio.

En cambio, el sindicato resolvió mantener una vigilia y continuar con el estado de movilización para visibilizar el reclamo y exigir una solución antes del inicio de la nueva concesión.

Quintero remarcó que la discusión no está dirigida contra Patagonia Argentina ni contra Sol Bus, sino que apunta al Municipio como autoridad responsable de garantizar el cumplimiento del pliego y la continuidad laboral de todos los trabajadores involucrados en el cambio de concesión.