Una investigación realizada en Estados Unidos advirtió sobre las consecuencias que puede tener el teletrabajo en la salud mental de las personas, especialmente en quienes viven solos y mantienen escaso contacto social fuera del ámbito laboral.
El estudio, publicado en la revista científica Science y elaborado por especialistas vinculados al Banco de la Reserva Federal de Nueva York y universidades estadounidenses, analizó información de más de 568.000 personas recopilada entre 2011 y 2024.
Los resultados muestran que quienes trabajan de manera remota pasan más tiempo en soledad durante los días laborales y presentan mayores niveles de malestar psicológico en comparación con quienes desarrollan sus tareas de forma presencial.
Según los investigadores, el teletrabajo incrementó en más de una hora diaria el tiempo que las personas permanecen solas. El fenómeno se acentúa entre quienes viven sin compañía, grupo en el que se registró un aumento significativo de jornadas sin interacción social directa.
El informe destaca que los espacios laborales cumplen una función social relevante, ya que favorecen el contacto cotidiano, la construcción de vínculos y la generación de amistades. De hecho, los autores remarcan que una parte importante de las relaciones personales surge en el ámbito de trabajo.
La investigación también detectó un crecimiento en las consultas vinculadas a la salud mental. Las personas que teletrabajan mostraron una mayor tendencia a recurrir a profesionales especializados y a recibir tratamientos relacionados con cuadros de ansiedad y depresión.
Los especialistas descartaron que este aumento se deba simplemente a una mayor disponibilidad horaria para asistir a consultas médicas. Como contraste, los controles de salud física rutinarios no registraron incrementos y, en algunos casos, incluso disminuyeron.
Pese a estas conclusiones, el trabajo remoto continúa siendo una modalidad valorada por muchos trabajadores debido a la flexibilidad y al ahorro de tiempo en traslados. Sin embargo, los autores del estudio advierten que algunos efectos negativos sobre el bienestar emocional pueden desarrollarse de manera gradual y pasar desapercibidos durante largos períodos.
Por ello, recomiendan promover instancias de interacción social, actividades presenciales periódicas y estrategias que permitan reducir el aislamiento, especialmente entre quienes desempeñan sus tareas de forma remota durante gran parte de la semana.
Con información de Deutsche Welle (DW).
