Un violento episodio ocurrido en Caleta Olivia generó conmoción y reabrió el debate sobre salud mental, prevención y respuesta judicial. Carlos Guardo, un joven vecino de la ciudad, fue brutalmente atacado con un arma blanca y terminó internado tras recibir cinco profundas heridas en la cabeza.
Según denunció su familia, el agresor sería un hombre del barrio con antecedentes psiquiátricos, que incluso ya había protagonizado situaciones previas que habían generado preocupación tanto en su entorno familiar como entre vecinos.
El ataque ocurrió el domingo y, de acuerdo al relato de Jorge Guardo, hermano de la víctima, el agresor habría actuado con premeditación. “Un vecino nuestro intentó matarlo. Planeó un ataque y lo apuñaló en la cabeza”, aseguró en declaraciones a medios locales.
Producto de la agresión, Carlos sufrió cinco cortes de aproximadamente siete centímetros de profundidad y debió recibir 22 puntos de sutura en el Hospital Zonal de Caleta Olivia.
La familia sostiene que el acusado atravesaba desde hace tiempo problemas de salud mental y que ya existían pedidos de ayuda por parte de sus propios familiares.
“Es una persona que tiene antecedentes psiquiátricos y ha estado internado. Se ha escapado y su familia ha pedido auxilio a la Justicia y Policía”, expresó Jorge, quien además señaló que incluso el entorno más cercano del presunto atacante teme por nuevas situaciones de violencia.
“Sus familiares tampoco están seguros y no saben lo que va a hacer”, agregó.
Mientras Carlos continúa recuperándose de las heridas, ambas familias planean presentarse ante la Justicia para exigir medidas urgentes y evitar nuevos episodios.
“Queremos que se haga justicia, que el Estado y los jueces escuchen este caso”, reclamó el hermano de la víctima, quien pidió que el acusado no continúe en libertad.
