23 mayo, 2026
Comodoro Rivadavia, Chubut
Género Judiciales

Mariana Calfuquir estaba embarazada: un crimen atravesado por violencia y vulnerabilidad

La mujer asesinada en Comodoro tenía 33 años, trabajaba con una aplicación de viajes y cursaba un embarazo de dos meses. La investigación avanza con allanamientos, mientras persisten silencios, miedo y pocas respuestas.

La investigación por el crimen de Mariana Soledad Calfuquir continúa avanzando en Comodoro Rivadavia, mientras nuevos datos profundizan la conmoción social alrededor de un caso atravesado por la violencia armada, la vulnerabilidad y la exposición cotidiana de muchas mujeres en contextos urbanos cada vez más hostiles.

Este jueves, la División Policial de Investigaciones realizó ocho allanamientos simultáneos en los barrios San Cayetano, Máximo Abásolo y Quirno Costa en busca de elementos que permitan reconstruir el ataque ocurrido el martes por la noche. Hasta el momento no hay personas detenidas.

En medio de la investigación, se confirmó además que Mariana estaba embarazada de aproximadamente dos meses al momento del crimen.

Una mujer trabajadora atrapada en una trama de violencia

Según confirmó la Policía, Mariana no tenía antecedentes penales ni había sido vinculada previamente a hechos delictivos. Trabajaba con una aplicación de viajes y había finalizado un recorrido poco antes del ataque armado que terminó con su vida.

La mujer murió durante una balacera en la que también resultó herido Luis Damián Uribe, de 30 años, quien continúa internado en el Hospital Regional.

De acuerdo con fuentes de la investigación, Uribe se habría negado a colaborar plenamente con los investigadores y habría aportado información contradictoria durante las primeras horas posteriores al hecho.

El jefe de la División de Investigaciones, Javier Orellano, explicó que una de las principales dificultades sigue siendo determinar el lugar exacto donde ocurrió la agresión.

“Estamos tratando de dilucidar bien el punto exacto donde ocurrió todo y desde ahí continuar con las tareas investigativas”, sostuvo.

El miedo, el silencio y las redes de violencia

Los allanamientos se realizaron en viviendas vinculadas a una familia sospechada de tener relación con el ataque. Algunas de esas personas tendrían antecedentes penales, aunque la Policía todavía evita confirmar un móvil concreto.

Mientras tanto, la causa también deja expuesto otro problema estructural: el miedo de los vecinos a declarar o aportar pruebas.

Según indicaron desde la investigación, la obtención de registros fílmicos y testimonios resultó compleja porque muchos habitantes de la zona prefieren no involucrarse por temor a represalias.

“No fue un ataque sorpresivo”, explicó Orellano, quien indicó que existió un punto de encuentro previo y algún tipo de diálogo antes de los disparos.

Violencia armada y mujeres expuestas

El asesinato de Mariana vuelve a poner en debate cómo las mujeres terminan muchas veces atravesadas por circuitos de violencia que impactan directamente sobre sus vidas, sus vínculos y sus cuerpos.

En este caso, además, la víctima estaba embarazada y sostenía tareas laborales en horarios nocturnos, una realidad frecuente entre muchas mujeres que trabajan en aplicaciones de transporte o en empleos informales para sostener económicamente a sus familias.

La investigación continúa abierta y las autoridades buscan identificar a los responsables materiales del ataque y esclarecer el trasfondo del crimen que terminó con la vida de Mariana Calfuquir.