18 mayo, 2026
Comodoro Rivadavia, Chubut
Género Judiciales

Juicio triple lesbicidio: un crimen atravesado por el odio y la violencia de género

Este lunes comenzará en Buenos Aires el juicio oral por el triple lesbicidio de Barracas, uno de los ataques más violentos y estremecedores registrados en los últimos años contra mujeres lesbianas en el país.

El acusado, Justo Fernando Barrientos, será juzgado por el asesinato de Pamela Cobbas, Andrea Amarante y Roxana Castro, además del intento de homicidio de Sofía Castro Riglos, única sobreviviente del ataque ocurrido en mayo de 2024.

La causa investiga el incendio intencional de una habitación en una pensión del barrio porteño de Barracas, donde convivían las cuatro mujeres.

Según la acusación judicial, Barrientos arrojó una bomba molotov dentro del lugar mientras las víctimas dormían, provocando un incendio que dejó a tres de ellas con quemaduras fatales.

Las querellas y organizaciones feministas sostienen que el ataque estuvo motivado por odio hacia la orientación sexual de las víctimas y reclaman que el crimen sea reconocido como lesbicidio.

Para los colectivos de diversidad y derechos humanos, el caso expone una violencia estructural que continúa afectando a lesbianas y disidencias sexuales, muchas veces invisibilizada dentro de las estadísticas oficiales y del sistema judicial.

“No fue un hecho aislado”

El juicio se desarrollará en el Tribunal Oral Federal N°5 y contará con testimonios de vecinos, peritos y efectivos policiales.

Sin embargo, Sofía Castro Riglos no declarará debido a las secuelas físicas y psicológicas que todavía atraviesa tras sobrevivir al incendio.

Organizaciones feministas y LGBTIQ+ convocaron además a acompañar las audiencias y remarcaron que el caso “no puede ser tratado como un crimen común”.

“El lesbicidio de Barracas fue un ataque de odio contra mujeres lesbianas pobres y vulnerables”, señalaron desde distintos espacios que vienen acompañando a familiares y sobrevivientes desde el inicio de la causa.

La fiscalía acusa al imputado de triple homicidio agravado por odio de género y orientación sexual, además de tentativa de homicidio respecto de la sobreviviente.

Mientras tanto, las querellas insisten en que el proceso judicial incorpore una mirada con perspectiva de género y diversidad, entendiendo el ataque dentro de un contexto más amplio de discriminación, violencia y discursos de odio hacia las identidades disidentes.