Lo que ocurrió este jueves en Comodoro Rivadavia no es un hecho aislado. Es, para muchos profesionales, la expresión más visible de una crisis que se viene profundizando: la angustia social ligada a la falta de empleo.
Un hombre se subió a un puente atravesado por una situación personal vinculada al desempleo. La escena volvió a poner en primer plano una realidad cada vez más frecuente en la ciudad.
“El cambio es muy claro”, señaló el psicólogo Sebastián Núñez. “Antes atendíamos cuadros relacionados con el estrés laboral. Hoy, cada vez más personas llegan atravesadas por la pérdida de trabajo, la incertidumbre y la imposibilidad de proyectar”.
Según explicó, el impacto no es solo económico. La pérdida del empleo desarma estructuras cotidianas y afecta profundamente la identidad. “El trabajo ordena la vida. Cuando eso se rompe, muchas personas quedan en una situación de enorme fragilidad”, advirtió.
En ese contexto, los casos más graves también aumentan. Núñez indicó que las conductas de riesgo y los intentos de suicidio vienen en crecimiento, aunque aclaró que detrás de estas situaciones hay, en general, un profundo sentimiento de desesperanza. “No es que quieran morir. Es que sienten que no hay salida posible”, expresó.
A la par, se da una paradoja preocupante: mientras la necesidad de asistencia crece, las consultas bajan. ¿El motivo? La falta de recursos. “Muchos no pueden sostener un tratamiento. Y eso hace que lleguen al sistema cuando ya están en crisis”, sostuvo.
Frente a este escenario, recordó que el sistema público cuenta con dispositivos de atención para emergencias en salud mental. Tanto el Hospital Regional como el Hospital Alvear tienen guardias disponibles para estos casos.
Si vos, o alguien cercano, está atravesando una situación difícil, podés pedir ayuda:
📞 107
📞 0800 999 0091
