21 abril, 2026
Comodoro Rivadavia, Chubut
Sociedad

Empresas en crisis y empleos en riesgo: las firmas que cerraron o atraviesan graves dificultades

La profundización de la recesión, la caída del consumo y la apertura de importaciones configuran un escenario crítico para el sector productivo argentino.

El cierre de Fate, uno de los casos más recientes y emblemáticos, expuso una realidad que se repite en distintas actividades: empresas que achican personal, paralizan plantas o directamente bajan la persiana, con un impacto directo sobre miles de puestos de trabajo.

Supermercados: dificultades para sostener la rentabilidad

La cadena La Anónima reconoció públicamente las complicaciones que atraviesa el sector. Su gerente general, Nicolás Braun, afirmó que hoy “es muy difícil ser rentable trabajando en la formalidad” y comparó la situación local con la de supermercados de países vecinos, donde las condiciones resultan más favorables.

En ese contexto, Braun sostuvo que firmas internacionales como Walmart y Carrefour “se fueron o se están yendo”, y advirtió que el deterioro del consumo golpea de lleno a las cadenas nacionales.

Cervecería Quilmes: fuerte recorte de personal

La planta de Cervecería Quilmes en Zárate redujo su plantel de 260 a 80 trabajadores, lo que implica un recorte del 43% del personal. La instalación había sido inaugurada en 2020 con una inversión superior a los 5.000 millones de pesos.

Desde la empresa explicaron que la caída del consumo interno y la mayor competencia de productos importados agravaron una situación financiera que ya mostraba señales de desgaste desde 2025.

Alimentos Refrigerados: quiebra y 400 despidos

La Justicia declaró la quiebra de Alimentos Refrigerados SA (ARSA), firma que elaboraba yogures y postres para SanCor. El cierre dejó sin trabajo a unos 400 empleados de sus plantas ubicadas en Lincoln (Buenos Aires) y Monte Cristo (Córdoba).

La empresa no logró sostener el concurso preventivo iniciado a comienzos de 2024 y acumulaba deudas con proveedores, transportistas y trabajadores, además de atrasos salariales. Desde ARSA atribuyeron la quiebra al contexto macroeconómico, marcado por inflación, caída del consumo y el encarecimiento de la leche cruda.

Lácteos Verónica: plantas paralizadas y salarios adeudados

La situación de Lácteos Verónica mantiene en vilo a cerca de 700 trabajadores. La empresa arrastra meses de deuda salarial y mantiene paralizadas sus tres plantas de producción, ubicadas en Suardi, Clason y Lehmann, en la provincia de Santa Fe.

La semana pasada, empleados junto a familiares y vecinos se movilizaron hacia la sede central de la firma para visibilizar el conflicto. La falta de insumos y materia prima detuvo completamente la actividad, y el transporte de personal también dejó de funcionar. En ese marco, la posible venta de la compañía aparece como la única alternativa para preservar las fuentes laborales.

Fate: cierre definitivo y 920 despidos

El caso más reciente es el de Fate, histórica fabricante de neumáticos, que anunció el cierre inmediato de su planta —la más grande del país— y el despido de 920 trabajadores. La fábrica tenía una capacidad productiva superior a los cinco millones de neumáticos por año.

El cierre se produce en medio de una fuerte crisis del sector industrial, atravesado por la apertura comercial y el ingreso masivo de importaciones. Si bien el Gobierno dictó la conciliación obligatoria por 15 días tras una mediación con el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA), no hubo acuerdo entre las partes. Desde la empresa señalaron que no pueden reabrir la planta porque permanece ocupada por el gremio.