30 abril, 2026
Comodoro Rivadavia, Chubut
Sociedad

Lago Puelo: Comenzó el juicio por jurados contra el médico acusado de abusar de una paciente

 “Te quedás quietita y calladita la boca” , la reconstrucción de los hechos presentada por Fiscalía indica que el profesional aprovechó su autoridad, inmovilizó a la víctima durante una consulta y la amenazó para silenciarla. La defensa alega denuncia falsa. Un tribunal popular deberá definir la sentencia.

Con la presentación de la teoría del caso por parte de la acusación, esta semana comenzó un nuevo juicio por jurados en una causa por abuso sexual contra el médico de Lago Puelo: Fabián Esteban Díaz, acusado de haber vulnerado sexualmente a una paciente que acudió a su consultorio en julio de 2018 para tratar una lesión.

La Fiscalía, representando al Ministerio Público Fiscal, detalló ante el tribunal que el hecho ocurrió el 13 de julio de 2018. La víctima había concurrido al profesional para realizarse una ecografía por un desgarro en un gemelo y, en una segunda visita para un tratamiento de drenaje linfático, habría sido atacada.

Según la acusación, el médico desvió el propósito médico de la cita. Mientras la paciente estaba recostada boca abajo en la camilla, Díaz inició tocamientos inapropiados que excedían cualquier práctica profesional. El núcleo de la imputación reside en la violencia física y la situación de indefensión total en que habría sumido a la mujer.

“El imputado utilizó su propio cuerpo para inmovilizarla, dejándola prácticamente maniatada, sin posibilidad alguna de levantarse, correrse o defenderse del abuso que siguió”, expuso el fiscal, citado en los alegatos de apertura.

Agregó que el caso se enmarca en un contexto de violencia de género, dada la relación desigual de poder entre un profesional de la salud y su paciente, quien confiaba en su cuidado.

Para garantizar su impunidad, según el relato de la Fiscalía, el acusado habría amenazado a la víctima mientras ella intentaba zafarse: “Te quedás quietita y calladita la boca, que acá nos conocemos todos, no se te ocurra hacer quilombo”.

Frente a estas graves imputaciones, la defensa del médico niega categóricamente los hechos y asegura que la denuncia es falsa. El letrado defensor insistió en que no existieron los actos descriptos por la acusación.

Para sustentar su caso, el Ministerio Público Fiscal presentará pruebas periciales psicológicas que, según indicaron, documentan en la víctima síntomas de estrés postraumático agudo compatibles con la vivencia de un hecho traumático, un estado que persiste hasta la actualidad. Esta prueba busca contrarrestar la línea defensiva y demostrar el impacto del episodio denunciado.

Tras la fase de alegatos iniciales, el proceso ingresó a la etapa de producción de prueba, donde se presentarán testimonios y evidencia ante los miembros del jurado popular. Este jurado, compuesto por ciudadanos de la comunidad, tendrá la responsabilidad última de evaluar los hechos y determinar la culpabilidad o inocencia del acusado.

“El imputado utilizó su propio cuerpo para inmovilizarla, dejándola prácticamente maniatada, sin posibilidad alguna de levantarse, correrse o defenderse del abuso que siguió”, expuso el fiscal, citado en los alegatos de apertura.

Agregó que el caso se enmarca en un contexto de violencia de género, dada la relación desigual de poder entre un profesional de la salud y su paciente, quien confiaba en su cuidado.

Para garantizar su impunidad, según el relato de la Fiscalía, el acusado habría amenazado a la víctima mientras ella intentaba zafarse: “Te quedás quietita y calladita la boca, que acá nos conocemos todos, no se te ocurra hacer quilombo”.

Frente a estas graves imputaciones, la defensa del médico niega categóricamente los hechos y asegura que la denuncia es falsa. El letrado defensor insistió en que no existieron los actos descriptos por la acusación.

Para sustentar su caso, el Ministerio Público Fiscal presentará pruebas periciales psicológicas que, según indicaron, documentan en la víctima síntomas de estrés postraumático agudo compatibles con la vivencia de un hecho traumático, un estado que persiste hasta la actualidad. Esta prueba busca contrarrestar la línea defensiva y demostrar el impacto del episodio denunciado.

Tras la fase de alegatos iniciales, el proceso ingresó a la etapa de producción de prueba, donde se presentarán testimonios y evidencia ante los miembros del jurado popular. Este jurado, compuesto por ciudadanos de la comunidad, tendrá la responsabilidad última de evaluar los hechos y determinar la culpabilidad o inocencia del acusado.

Fuente: MPF