4 mayo, 2026
Comodoro Rivadavia, Chubut
Generales

29 años del crimen de José Luis Cabezas: un asesinato que marcó a la democracia

Este 25 de enero se cumplen 29 años del asesinato de José Luis Cabezas, un crimen que sacudió a la Argentina y se convirtió en un símbolo indeleble de la lucha por la libertad de expresión y contra los poderes que operan en las sombras.

Cabezas fue asesinado el 25 de enero de 1997 en Pinamar, cuando regresaba de una fiesta en la casa del empresario Oscar Andreani. Tras meses de investigación, la Justicia determinó que el crimen fue ejecutado por una banda de sicarios que respondía a las órdenes del empresario Alfredo Yabrán, entonces uno de los hombres más poderosos y herméticos del país.

El trasfondo del asesinato estuvo directamente ligado al trabajo periodístico de Cabezas. El reportero gráfico había logrado lo que hasta entonces parecía imposible: ponerle rostro a Yabrán, un empresario que evitaba toda exposición pública. La imagen, tomada en una playa junto a su esposa, fue tapa de la revista Noticias en marzo de 1996 y quebró el pacto de silencio que rodeaba su figura.

La investigación judicial reveló que Yabrán había montado un sistema de seguridad integrado por ex policías bonaerenses exonerados y represores de la última dictadura. El empresario murió en el año 2000, cuando se suicidó antes de ser detenido, pero la causa continuó y avanzó sobre otros responsables.

Entre los condenados se encuentran integrantes de la banda conocida como “Los Horneros”, oriunda de La Plata, compuesta por José Luis Auge, Héctor Retana, Sergio González y Horacio Braga, quienes participaron directamente en el secuestro y asesinato del fotógrafo.

A casi tres décadas del crimen, el nombre de José Luis Cabezas sigue siendo una consigna. Cada 25 de enero, familiares, amigos y colegas lo recuerdan con actos, camarazos y homenajes en todo el país, reafirmando que su muerte no fue en vano.

En ciudades como Rosario, el Sindicato de Prensa y la Asociación de Reporteros Gráficos (ARGRA) vuelven a convocar a un “Camarazo”, no solo para mantener viva la memoria de Cabezas, sino también para insistir en que sin justicia y sin prensa libre, no hay democracia plena.