10 junio, 2026
Comodoro Rivadavia, Chubut
Sociedad

Tragedia en Río Gallegos: apuntan a presuntas irregularidades en la instalación de la antena donde murieron dos operarios

FOTO: JOSÉ SILVA/LA OPINIÓN AUSTRA

A más de siete años de la tragedia que costó la vida a los trabajadores Michael Iturra y Diego Maximiliano Sosa en Río Gallegos, volvió a tomar relevancia pública el debate sobre las condiciones en las que se realizaban los trabajos sobre la antena que se desplomó en febrero de 2019.

En declaraciones recientes publicadas por La Opinión Austral, Jorge Cruz, propietario del inmueble donde ocurrió el accidente, sostuvo que la tragedia “se podría haber evitado” si se hubieran realizado los trámites y habilitaciones correspondientes para desarrollar tareas en altura.

El hecho ocurrió el 1 de febrero de 2019, cuando los dos operarios trabajaban en la instalación de una antena en un edificio ubicado en la esquina de Comodoro Rivadavia y Comodoro Py, en Río Gallegos. Según las investigaciones realizadas en aquel momento, la estructura cedió mientras ambos se encontraban a varios metros de altura, provocando una caída fatal.

Las víctimas fueron identificadas como Michael Iturra y Diego Maximiliano Sosa, quienes realizaban tareas vinculadas al montaje de una antena para una emisora de radio. Un tercer trabajador que permanecía en la base de la estructura resultó ileso y fue testigo directo del accidente.

Tras la tragedia, especialistas en trabajos sobre torres y antenas advirtieron sobre la necesidad de contar con habilitaciones específicas, personal certificado y protocolos de seguridad para realizar este tipo de tareas, especialmente en condiciones climáticas adversas. En aquel momento también se señaló que las fuertes ráfagas de viento habrían influido en el colapso de la estructura.

La causa judicial analizó posibles responsabilidades en torno a las condiciones laborales y de seguridad bajo las cuales se desarrollaban los trabajos. El caso generó una fuerte conmoción en Río Gallegos y reabrió el debate sobre los controles en actividades de alto riesgo.

Las recientes declaraciones de Cruz volvieron a poner el foco en la importancia de cumplir con los requisitos técnicos y administrativos exigidos para este tipo de intervenciones, en una tragedia que dejó dos víctimas fatales y marcó a la capital santacruceña.