5 diciembre, 2025
Comodoro Rivadavia, Chubut
Política Sociedad

Repudio contra el subsecretario de DDHH por su discurso negacionista en la ONU

El discurso del subsecretario de Derechos Humanos, Alberto Baños, ante un comité de la ONU desató un verdadero terremoto político y social.

Sus declaraciones —negando la cifra de desaparecidos, relativizando el terrorismo de Estado y reivindicando la idea de una “memoria completa”— generaron una ola inmediata de condenas de organismos de derechos humanos, referentes políticos y sobrevivientes de la dictadura.

Es repudiable, como todo lo que hace este gobierno. Está ofendiendo la memoria de nuestros hijos”, sostuvo con dureza Taty Almeida, presidenta de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora.

Baños, desde Ginebra, volvió a poner en discusión la existencia de los 30.000 desaparecidos y equiparó la violencia estatal con la de organizaciones armadas, en un relato que organismos y especialistas calificaron como falso, ofensivo y peligrosamente negacionista.

La respuesta de Abuelas de Plaza de Mayo y H.I.J.O.S Capital fue inmediata y lapidaria:
“La memoria se completa con el destino de los 30.000 desaparecidos, con información sobre las 300 nietas y nietos apropiados que faltan y con la verdad que los genocidas se negaron a dar”.

“Vergüenza”, “papelón internacional” y “provocación”: voces contra Baños

Las críticas se acumularon en cascada:

Matías Moreno, subsecretario bonaerense de DDHH, fue categórico:
Su discurso fue vergonzoso. Es el Estado el que debe decir cuántas víctimas fueron y qué hicieron con ellas”.

Horacio Pietragalla Corti, exsecretario de DDHH de la Nación, recordó el prestigio que Argentina supo construir en la materia:
“Los avances del país siempre fueron aplaudidos en organismos internacionales. Hoy Baños genera un papelón increíble. Da vergüenza ajena”.

Para Victoria Montenegro, presidenta de la Comisión de DDHH de la Legislatura porteña, el rol de Baños es “nefasto”:
“Lo que hizo ante la ONU es una falta de respeto a una política de Estado reconocida en todo el mundo. Por más que intenten pisotearla, no van a poder”.

Desde La Rioja, Delfor “Pocho” Brizuela (Comité contra la Tortura) fue aún más duro:
“Son negacionistas y reivindicadores del terrorismo de Estado. Vinieron a destruir la democracia”.

Osvaldo Barros, sobreviviente de la ESMA, consideró que negar la cifra de 30.000 “es una forma de reivindicar el genocidio”.

“Es siniestro”: familias, abogados y sobrevivientes alertan por el daño institucional

Graciela Lois, presidenta de Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas, calificó los dichos de Baños como “siniestros” y recordó los años en que debían golpear puerta por puerta para que las familias se animaran a denunciar.

La abogada Guadalupe Godoy (LADH) advirtió que no se trata solo de un problema discursivo:
“Tiene efectos concretos en el ámbito internacional. Estamos frente a un Estado fascista que quiere usar las estructuras de Memoria, Verdad y Justicia para restaurar la impunidad de los genocidas”.

La diputada electa Myriam Bregman sumó que Baños repite una narrativa falsa y desacreditada:
“Decir que ‘alguien inventó la cifra de 30 mil’ es una ofensa a la inteligencia. Y lo grave es que cuestionar la cifra es el primer paso para negar la gravedad del genocidio”.

Bregman también recordó que esta avanzada llega en un contexto inquietante:
“Tras fallos como el de Villa Constitución o el que benefició a Carlos ‘Indio’ Castillo, esto aparece como una nueva señal de retroceso en derechos humanos, ahora en la escena internacional”.