5 abril, 2026
Comodoro Rivadavia, Chubut
Patagonia

Rastreo satelital revela una ruta inédita de ballenas jorobadas entre Chubut y la Antártida

Un hallazgo científico sin precedentes comenzó a redefinir lo que se sabía sobre las ballenas jorobadas en el Atlántico Sur. Un dispositivo de rastreo satelital, que semanas atrás se encontraba frente a las costas de Camarones, hoy emite señales desde las islas Orcadas del Sur, en la Antártida, evidenciando una conexión directa entre ambos ecosistemas.

El seguimiento forma parte de un estudio impulsado por investigadores del Proyecto Patagonia Azul en conjunto con científicos de la Universidad de California, quienes lograron marcar a tres ejemplares durante enero en aguas de Chubut. El objetivo era comprender hacia dónde se desplazaban estos cetáceos tras su permanencia en la región.

Hasta hace pocos años, la presencia de ballenas jorobadas en el litoral patagónico era considerada esporádica. Sin embargo, el aumento sostenido de avistajes y el cruce de registros fotográficos con bases de datos internacionales comenzaron a cambiar ese paradigma.

“El cambio fue evidente: empezamos a reconocer individuos que habían sido vistos en Brasil, en la Antártida o incluso en el Canal Beagle”, explicó el biólogo Lucas Beltramino, integrante del equipo de investigación.

Los datos recogidos durante los últimos años confirman que la especie permanece en la zona entre octubre y marzo, con un comportamiento claramente estacional ligado a la alimentación.

Tras varias semanas alimentándose en el Parque Provincial Patagonia Azul y zonas cercanas como Puerto Visser, uno de los ejemplares monitoreados emprendió una travesía hacia el sur que sorprendió a los investigadores.

Según detallaron, la ballena llegó a recorrer hasta 200 kilómetros por día, manteniendo un rumbo sostenido durante más de dos semanas. Luego, el patrón de movimiento se volvió errático, lo que permitió inferir su llegada a un área de alimentación en aguas antárticas.

El hallazgo se reforzó con una coincidencia clave: integrantes del equipo científico lograron avistar en Orcadas del Sur a ejemplares previamente registrados en la costa chubutense, cerrando así el circuito migratorio.

El rol clave de la Patagonia

El estudio pone en evidencia que las costas de Chubut no son solo un punto de paso, sino una escala fundamental dentro del ciclo de vida de la especie. La disponibilidad de alimento en estas aguas impacta directamente en el éxito reproductivo de las ballenas.

En este contexto, los investigadores destacan la importancia de las áreas marinas protegidas, como el Parque Provincial Patagonia Azul, y advierten sobre la necesidad de ampliar estas zonas para garantizar la conservación de la biodiversidad.

De este modo, el rastreo satelital no solo permitió descubrir una ruta migratoria inesperada, sino que también consolidó a la Patagonia como un eslabón clave en uno de los viajes más extraordinarios del mundo natural.