El Superior Tribunal de Justicia de Chubut confirmó la condena contra Pablo Fernando Moyano por el femicidio de la auxiliar docente Mirna Maidana, asesinada en junio de 2024 en Rawson. Moyano había iniciado una relación con Mirna por aplicaciones de citas, fue descubierto por ella cuando intentaba robarle en su vivienda y en el acto efectuó los dos delitos el femicidio y en la misma jornada desvalijó su vivienda.
El Superior Tribunal de Justicia de Chubut confirmó la condena a prisión perpetua contra Pablo Fernando Moyano por el homicidio triplemente agravado de la auxiliar docente Myrna Maidana, cometido el 11 de junio de 2024 en el Área 16 de Rawson. Con esta resolución, la sentencia quedó firme y se cerró la instancia de revisión obligatoria prevista para las condenas superiores a diez años de prisión.
La decisión fue adoptada por el máximo tribunal provincial en el expediente «MAIDANA Myrna pto. femicidio r/ víctima s/ consulta (Moyano Pablo Fernando)», en cumplimiento de lo establecido por el artículo 377 del Código Procesal Penal.
El tribunal estuvo presidido por el ministro Andrés Giacomone e integrado por los ministros Javier Gastón Raidan, Mario Luis Vivas, Camila Lucía Banfi Saavedra, Silvia Alejandra Bustos y Ricardo Alberto Napolitani.
Un crimen que fue juzgado por un jurado popular
Pablo Fernando Moyano, de 56 años, había sido declarado culpable por un jurado popular del delito de homicidio triplemente agravado.
El veredicto determinó que el crimen fue agravado por el vínculo de pareja con la víctima, por haber mediado violencia de género y por haber sido cometido para procurar la impunidad de un robo previo, circunstancias contempladas en los incisos 1, 7 y 11 del artículo 80 del Código Penal.
La sentencia condenatoria había sido dictada por la jueza de garantías Laura Martini, de Rawson.
La investigación del femicidio
La investigación y el juicio estuvieron a cargo de la fiscal jefa de Rawson, Laura Castagno, junto con la procuradora de fiscalía Silvina Nicholson, quienes sostuvieron la acusación durante todo el proceso judicial.
Con la resolución del Superior Tribunal de Justicia, la condena quedó firme y Pablo Fernando Moyano continuará cumpliendo prisión perpetua por el femicidio de Mirna Maidana.
Myrna Maidana tenía 54 años y era una reconocida auxiliar docente de Rawson. Trabajaba durante la mañana en la Escuela N.º 795 y por las tardes cumplía funciones en la Escuela Politécnica N.º 702. Era madre, muy querida por sus compañeros de trabajo y llevaba una rutina marcada por el compromiso laboral y el vínculo permanente con su familia.
A principios de 2024 había iniciado una relación con Pablo Fernando Moyano, un remisero oriundo de Río Negro que se había instalado hacía pocos meses en la zona del Valle. Ambos se habían conocido mediante la aplicación de citas Tinder y comenzaron un noviazgo que duró apenas dos meses.
Myrna había manifestado a personas de su entorno que se sentía hostigada y controlada por Moyano. La investigación determinó que el hombre ejercía conductas de manipulación y presión sobre la víctima y que ella había decidido poner fin al vínculo.
La mañana del martes 11 de junio de 2024 comenzó como cualquier otra. A las 8 de la mañana, Myrna salió de su vivienda ubicada sobre la calle Elder Vaughan al 200, en el barrio Área 16 de Rawson, para cumplir su turno habitual en la Escuela N.º 795.
Lo que desconocía era que Pablo Moyano ya había ingresado a su casa horas antes. Según reconstruyó la Fiscalía durante el juicio, el hombre entró alrededor de las 8.30 utilizando una llave y permaneció oculto dentro de la vivienda esperando el regreso de la mujer. A las 11.35, Myrna volvió a su domicilio para almorzar y descansar antes de dirigirse a su segundo trabajo. Nunca imaginó que ese sería el último trayecto de su vida.
La investigación sostiene que, al regresar, Myrna encontró a Moyano dentro de la vivienda mientras robaba distintos objetos. En ese momento comenzó un ataque de extrema violencia.
La acusación reconstruyó que el agresor golpeó reiteradamente a la víctima con un objeto contundente, la redujo físicamente y luego la ató de pies y manos. Posteriormente la estranguló
Los peritajes realizados durante la investigación revelaron el enorme grado de violencia desplegado durante el crimen. La víctima presentaba múltiples lesiones compatibles con una feroz agresión ocurrida en pocos minutos, dentro de una vivienda ubicada en pleno barrio residencial y a plena luz del día.

